Los monos narigudos de Borneo
Desde que estoy en Borneo, primero en Brunei y ahora en la parte de Malasia, no dejo de disfrutar de la gente, qué gran diferencia respecto a Filipinas y esto sirve para recalcar mi sensación de que en Filipinas no son como me los esperaba.
Acabo de llegar de la visita a los monos narigudos y me he ido a comer algo, al pasar por delante de un restaurante al que fui a comer un par de veces, TODOS y lo pongo en mayúsculas, me han saludado al pasar… me he quedado “flipado”, eso no me ha pasado en 2 meses en Filipinas ni yendo a comer al mismo sitio 5 días seguidos…
La amabilidad aquí vuelve a ser exquisita, igual que en Brunei y… coincidencia, ambos países son musulmanes…
Nada más llegar me ha sorprendido que los restaurantes locales están atendidos por mujeres, curiosamente cuando entré por primera vez en este que comento, me quedé un poco sorprendido pensando si no sería un restaurante solo para mujeres porque no había ningún hombre, pero en seguida vi que no. Todas llevan el pañuelo en la cabeza. Me llamó muchísimo la atención porque hasta ahora no había visto nunca solo mujeres atendiendo el restaurante, pero no solo en este, en todos.
Agradecerle a Carina el que me hubiese recomendado Borneo, aunque para ser sinceros al principio no la “escuché”, ahora estoy muy contento de estar aquí.
A Borneo venía con 3 objetivos fundamentales. Conocer Brunei, que al final me ha gustado más de lo que me imaginaba, visitar los orangutanes de Sepilok y el más importante de todos bucear en Sipadan.
Por ahora he cumplido los dos primeros y muy pronto estaré camino del tercero.
Borneo me está sorprendiendo mucho por la cantidad de animales endémicos que hay en esta isla y hoy he visitado a dos de ellos. Los monos narigudos de Borneo, que me han caído simpatiquísimos y a pesar de su prominente nariz me han parecido muy «guapos»; y el Hornbill, este último sencillamente me ha encantado y a pesar de que no es nada fácil de ver lo he tenido a menos de dos metros de distancia y no uno, sino dos. Un día maravilloso!
Un grandísimo acierto haber venido a verlos porque al principio no lo tenía claro, por el precio y por la duración de la visita…
Para ir a Labuk Bay Proboscis Monkey Sanctuary que así es como se llama el sitio donde están estos monos narigudos, no hay transporte público, por lo que tienes que ir en una minivan privada que pone el propio Centro.
Enterarme a qué hora salía y a qué hora regresaba me costó otra vez lo suyo, tanto que al final nadie me aseguró si a las 9:00 o a las 9:30. Fijaros como son las cosas aquí; la minivan sale desde un hotel, pues bien los propios del hotel no supieron decirme si a las 9 o a las 9:30, ver para creer, alucinante lo de estos países.
Como al final no estaba claro si salía a una hora o a otra, me planté a las 8:50, así no había ningún riesgo de perderlo.
Al final sale a las 9:30, cuando llegó y mientras esperábamos a más gente, me puse hablar con el conductor para enterarme bien como funcionaba todo y me lo aclaró perfectamente, tanto que decidí hacer la visita.
Salimos a las 9:30, dos chicas y yo; paramos en Sepilok para coger a más gente, subió solo una mujer y ya continuamos hasta el Centro.
Labuk Bay funciona igual que Sepilok aunque el sitio es mucho más grande. Aquí hay dos plataformas A y B separadas entre sí aproximadamente un kilómetro y en cada plataforma hay 2 comidas que se van alternando, por lo que en total puedes ver 4.
El sitio es más amplio y grande que en Sepilok y por supuesto los monos narigudos son muchos más, mucho más ruidosos y mucho más activos que los orangutanes.
Llegamos a la primera plataforma a las 11:00 y la primera comida es a las 11:30; pero aquí ya puedes ver a los monos porque no andan muy lejos y si te fijas un poco los ves entre las ramas de los árboles.
Cuando llegamos ya nos estaban esperando otro tipo de monos, el Langur Plateado, dentro de la plataforma y tan tranquilos rodeados de gente, comportándose perfectamente bien, es más muchos de ellos durmiendo plácidamente. Así que observando a los langur plateados esperamos a la hora de la comida.
Por cierto, el número de turistas no era ni la 5 parte de los que había en Sepilok, una maravilla sin aglomeraciones. El motivo fundamental es el precio ya que no es nada barato, más del doble del precio de Sepilok, pero para mi una de esas cosas que merecen la pena aunque sean un poco caras; y sinceramente quedé muy contento de haber ido y lo recomiendo si alguien tiene la posibilidad de ir.
En cuanto ponen la comida, por todos lados empiezan a aparecer los monos narigudos, primero se acercan poco a poco y después empiezan a correr y saltar rápidamente. Imposible decir el número de tantos que había.
Están allí comiendo plácidamente hasta que se acaba la comida en unos 15 minutos, después empiezan a irse lentamente, en total todo durará una media hora más o menos. Pero mientras están allí es un espectáculo, son tantos que en todas partes pasa algo y no sabes a donde mirar.
A mi personalmente me gustaron mucho, me ha encantado el color de su pelaje, parece que llevasen traje, que fuesen vestidos; cada parte de su cuerpo con un color diferente. Una verdadera chulada!
Como casi siempre ocurre en el reino animal, los machos son más grandes que las hembras y por supuesto se les reconoce rápidamente por la nariz, la de ellas es mucho más “elegante” y recortada que las de ellos.
A pesar de la prominente nariz no me parecen animales feos, para nada.
Es alucinante ver los increíbles saltos que pegan y lo altísimo que se suben a los árboles y a las ramas más pequeñas y débiles, yo no entiendo como no se caen.
A parte de los monos narigudos, yo tenía muchísimas ganas de ver a otro animal precioso y mucho más complicado de ver que los monos, por eso desde que llegué estuve atento para ver si había suerte, aunque todo indicaba que no la iba a haber…
Después de verlos y disfrutarlos un buen rato empezaron a retirarse y la gente a marcharse… pero qué impacientes, por Dios… entonces apareció… no me lo podía creer, al final había tenido suerte.
En lo alto de una rama… allí estaba luciendo su elegantísimo pico… el Hornbill… precioso, elegante, hermoso… en cuanto lo vieron los del centro, empezaron a emitir sonidos para atraerlo y le pusieron comida en una rama que estaba a menos de dos metros de donde yo estaba…
El Hornbill voló a otro árbol más cercano y desde allí a la rama donde estaba la comida, a escasos dos metros de mi… yo casi ni parpadeaba… en lugar de uno vinieron dos… aunque al principio con la emoción creía que estaba viendo doble… jajajajajaja.
Cuando acabaron la comida que les dio el cuidador del centro se marcharon volando majestuosamente.
Definitivamente hoy fue un día para enmarcar y todavía me quedaba una comida más para seguir disfrutando de estos preciosos animales, aunque ya no podía pedir más…
Al terminar me fui a dar un pequeño paseo por los alrededores, aunque no puedes alejarte mucho porque al ser todo salvaje te puedes encontrar animales como serpientes… a las 13:00 nos fuimos a ver un vídeo sobre los monos narigudos.
El vídeo dura unos 50 minutos por lo que terminó casi a las 14:00, así que ya nos fuimos directamente a la plataforma A para la segunda comida, la de las 14:30.
Allí había todavía menos gente que en la primera, una pena que a estos animales tan bonitos, de los que solo quedan 7.000 ejemplares, no venga a verlos más gente.
En esta segunda ocasión disfruté todavía mucho más plácidamente, de estos animales.
A las 15:00 ya se había ido toda la gente de la plataforma así que me despedí de ellos y regresé a la minivan para volver a Sandakan.
Maravilloso día y maravillosos días que estoy pasando en Sandakan rodeado de animales exóticos y únicos en el mundo que están despertando mi admiración por lo hermosos que son.
¡Qué gran descubrimiento Sandakan! Venía con la intención de estar solo un día y ya llevo tres y voy camino de cuarto.

Por cierto, ¿y qué hice ayer? Pues como el que dice “papeleo”, primero me fui a visitar la ciudad e hice el recorrido turístico… sin comentarios, me llevó menos de una hora.
Después me puse a investigar, ya os he dicho que aquí tienes que preguntar todo 10 veces, como funcionaba el ir a ver a los monos narigudos y por último, solucionar un problema en el que me ha metido el banco y que mejor no comento para no hacer comentarios soeces; en realidad te meten en dos problemas, uno el problema que te crean y dos el tener que solucionarlo desde aquí porque ellos no hacen nada de nada…










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