Dinero para el viaje

Es otra de las preocupaciones de los que viajamos, ¿cómo llevamos el dinero?, en efectivo, una tarjeta de crédito, una tarjeta de débito, ¿qué hacemos?.

Formas de llevar el dinero cuando se viaja:

  • efectivo (cash)
  • tarjetas de crédito o débito
  • travel money cards
  • travel check

En muchos países del sudeste asiático nos permitirán pagar en dólares, pero no es del todo recomendable porque siempre nos devolverán el cambio en moneda local por lo cual perderemos dinero en el cambio.

Por lo que lo mejor es usar siempre moneda local, bien cambiando el dinero en efectivo que llevemos o usando las tarjetas de crédito o débito o las travel money cards.

En cuanto a los travel checkcheques de viajero eran muy cómodos y muy usados hace años pero hoy en día es todo lo contrario, resultan muy poco prácticos y la gente casi no los usa, de hecho no son aceptados en todas partes.

Así que empezaremos por el efectivo; es el más práctico pero al mismo tiempo el más arriesgado porque si nos llegasen a robar… En cuanto al efectivo lo más recomendable es llevar dólares, el billete verde sigue siendo el más demandado y el más seguro, nos los aceptarán en absolutamente todos los países. Aún segundo nivel están el euro y la libra esterlina.

A la hora de cambiar esa moneda que llevemos por moneda local tendremos que acudir a una casa de cambio o a un banco, en aquella que obtengamos un mejor cambio. El cambio que obtengamos ya dependerá un poco de nuestro poder de negociación, aunque es más fácil en las casas de cambio que en los bancos.

Respecto a las tarjetas de crédito o débito lo primero que hay que tener en cuenta es que cada vez que retiremos dinero el banco nos va a cobrar una comisión, que dependerá de nuestro banco, pero lo normal es que oscile entre un 3% y 5%, a lo que habría que añadir un fijo que te cobrará el banco local por retirar el dinero; por lo que es recomendable calcular la cantidad que necesitamos para evitar retirar dinero muchas veces.

También deberíamos comunicar al banco los países por donde vamos a viajar porque no sería el primero ni el último al que le bloquean la tarjeta y te puede estropear el viaje.

En cuanto a la cantidad de dinero que podremos retirar dependerá de cada país y de cada banco de dicho país, por lo que en algunos países podrás retirar una mayor cantidad que en otros. Por ejemplo en Tailandia se puede retirar una cantidad mucho mayor que en Camboya o Vietnam, por lo que para sacar la misma cantidad en estos últimos países tendrías que hacer varias operaciones.

Por último la “travel money card” o “tarjeta del viajero”: 

Es una tarjeta de prepago, por lo que se usa como una tarjeta de débito en el extranjero, pero con la gran ventaja de que no está asociada a ninguna cuenta.

No la ofrecen todos los bancos, algunos que la tienen son el Commonwealth Bank y el ANZ; es muy fácil conseguirlas y no hace falta tener una cuenta en esos bancos.

Para obtenerla te pedirán el pasaporte y el precio de la tarjeta, unos 15 dólares y es un pago único.

Las principales ventajas que tiene este tipo de tarjeta respecto a las de débito es que no tiene comisiones por transacción, solo tiene un cargo fijo por cada retiro de efectivo; se pueden activar y desactivar por Internet de una forma muy sencilla; por lo que la forma más segura de usarlas es tenerla siempre desactivada, así aunque te la roben o la pierdas nunca podrán acceder a tu dinero, y cuando vayas a usarla la podrás activar muy fácil y rápidamente.

Por otra parte, uno puede añadir más dinero a la tarjeta en cualquier momento.

Por lo tanto, por todos estos motivos posiblemente este sea uno de los métodos más seguros y cómodos de llevar dinero cuando se va de viaje, por lo menos es una opción más a considerar.

Como siempre lo mejor es un “poco” de todo, es decir, algo de efectivo, una cantidad con la que nos sintamos cómodos y no nerviosos o preocupados por si nos pasa algo; una tarjeta de crédito que llegado un momento nos puede sacar de algún apuro, como puede ser comprar un billete de avión online, por ejemplo; y por último también puede ser interesante llevar una tarjeta del viajero, que además podremos ir recargando a lo largo del viaje. Así tendremos tres fuentes de financiación distinta durante nuestro viaje.