Sepilok, los orangutanes de Borneo

El hotel en el que estoy alojado en Sandakan es de lo más curioso, parece un anticuario. Nunca había visto un hotel parecido. En la habitación hay teléfono, de los antiguos, televisión, vídeo, mesas, sillas, enchufes por todas partes… y todo con cierto «sabor» a antiguo, eso sí muy limpio y muy bien puesto.

DVD_a disposicion_de_los_clientes

Hablando con el dueño, lleva en el hotel 40 años, madre mía! y los 10 últimos con el mismo precio…

Lo más espectacular de todo es que en la recepción tiene más de 6.000 películas en DVD a disposición de los clientes… jajajajaja, lo nunca visto.

El dueño se llama Lum, un tipo muy, muy curioso, tiene 76 años y está todo el día en la recepción del hotel. Al principio lo ves un poco raro hasta que le coges el «punto», yo me llevo muy bien con él, hablamos todos los días y he notado que le gusta, ahora cada vez que me ve llegar me sonríe.  Además lo sabe todo de Sandakan y siempre le pregunto cuando quiero ir a algún sitio.

A las 7:30 sonó el despertador y la sensación fue fantástica, había descansado mucho y muy bien, así que estaba preparado para disfrutar del día a tope.

en_la_entrada_del_centro

Ya lo he dicho más de una vez, aquí para enterarte de las cosas tienes que preguntar todo 10 veces y aún así, siempre te quedarán dudas.

Precisamente eso fue lo que me pasó ayer cuando trataba de enterarme que autobús coger hoy y a qué hora salía; aunque al final “creo” que tengo la información correcta.

A las 8:45 y después de desayunar mi chai y mi roti estaba en la estación de autobuses para comprobar que la información que me habían dado ayer era finalmente exacta.

La minivan salió a las 9:00 y llegamos a Sepilok a las 9:50, justo para la primera comida…

esperando_la_primera_comida

Sepilok Orang Utan Rehabilitation Centre, que así es como se llama, es un centro de rehabilitación para los orangutanes de Borneo.

Aquí traen a los orangutanes que se encuentran y después de examinarlos y ponerlos en cuarentena para eliminar cualquier enfermedad que puedan transmitir a los demás orangutanes ya pasan a formar parte del centro.

A los más pequeños los llevan al servicio de “guardería” donde les enseñan todo lo que debería haberles enseñado su madre, a buscar alimento, a hacerse su nido cada noche, a trepar y saltar de rama en rama… Hay que tener en cuenta que los orangutanes pasan entre 7 y 10 años con la madre antes de valerse por si mismos, durante este período ella les va enseñando todas las habilidades que luego necesitarán.

La verdad que el centro está muy bien y están haciendo un muy buen trabajo.

llegando_a_la_comida

Hay 2 comidas al día, a las 10:00 y a las 15:00, durante las cuales los orangutanes se acercan para comer porque no saben buscar comida, especialmente en invierno que es cuando más escasea, por lo que en el centro les ayudan, suele ser siempre el mismo tipo de comida para “obligarles” dentro de esa “monotonía” a buscarla por ellos mismos.

Por lo tanto para el centro es un éxito cuantos menos orangutanes se presenten en busca de esta comida, ya que significa que han sido capaces de alimentarse ellos mismos, no así para los que vamos allí a verlos.

Esta vez durante la primera comida se presentaron 5 orangutanes, uno de ellos una madre con su cría. Fundamentalmente la comida que les ofrecen son plátanos.

orangutanes de borneo

La comida de la mañana, a las 10:00, es la más multitudinaria y realmente había mucha gente, sinceramente no me esperaba tanta, pero hay que tener calma…

Con cosas como esta te das cuenta de cómo viaja la gente y sobre todo de los servicios que ofrecen las agencias de viaje. También recapacitas y te das cuenta de cómo vivimos o nos hacen vivir, no somos capaces de disfrutar ni en vacaciones, ni siquiera cuando estamos viajando… siempre corriendo de un lugar a otro y de una actividad a otra, tratando de ver cuantas más mejor, pero sin recordar ni disfrutar ninguna de ellas.

Los orangutanes no llevan reloj, por lo que fueron llegando sobre las 10:10 para comer y al principio aparecieron solo dos. De manera sorprendente a las 10:20, la inmensa mayoría de los turistas empezaron a irse, más bien fueron “arrastrados” por sus guías y se perdieron lo mejor de la visita…

orangutanes de borneo

Por lo tanto en media hora nos quedamos allí un grupito muy pequeño (por eso decía lo de mantener la calma), que fuimos los que realmente disfrutamos de la “velada”.

Al poco rato llegó la madre con la cría y un poco después otro orangután más.

Yo estuve allí hasta las 11:30, por supuesto fui el último en marcharme, había ido con la intención de pasar todo el día y ver las dos comidas para intentar disfrutar al máximo de estas hermosas y únicas criaturas.

Al terminar esta primera comida, me fui a ver un vídeo que proyectaban sobre los orangutanes y de allí a otro centro que hay próximo para ver lo mismo pero con los osos, donde estaban proyectando un vídeo buenísimo sobre el exterminio de animales que hay en el mundo, muy, muy interesante. Cuando acabó ya eran casi las 14:00, hora en la que vuelven a abrir el centro para la segunda comida.

compartiendo_comida

Viajando te das cuenta de muchísimas cosas entre ellas de lo maleducada que es la gente, da lo mismo la raza, la religión, el país… en el centro hay un recorrido de 2 km donde puedes ver y encontrarte con los orangutanes, ya que viven libremente. Sepilok no es un zoo, están en total libertad.

Es una combinación perfecta ir a la primera comida y hacer el recorrido mientras llega la hora de la segunda comida.

Pues bien, debido a la “educación” de la gente, ese recorrido está cerrado, la gente interactuaba y tocaba a los orangutanes, algo que está terminantemente prohibido por la transmisión de enfermedades, de ellos a nosotros y de nosotros a ellos; aunque parezca extraño compartimos muchas enfermedades.

empieza_la_aproximacion

Así que como la gente no respetaba una regla tan básica e importante, cerraron el recorrido, solución muy básica también y así nos fastidiamos todos.

Mientras esperaba la segunda comida, nos avisaron que estaba abierto el centro de “guardería”, por lo que me fui para allá a verlos mientras esperaba a que llegase la hora de la comida.

En esta especie de “guardería” es donde, por decirlo de alguna manera, “educan” a los pequeños, hay monitores vigilándolos para que no se hagan daño cuando juegan entre ellos pero sobre todo, por lo que estuve observando y fue algo que me llamó la atención, no les dejan andar por el suelo, deben estar todo el rato subidos a lo que tienen por allí, tiene su lógica, los orangutanes están siempre en los árboles, entre otras cosas para evitar a los depredadores.

saboreando_los_platanos

Una maravilla ver a los pequeños en el centro y muy gracioso ver como se ponían a andar por el suelo y en cuanto venía la cuidadora se subían a lo primero que encontraban y luego se volvían a bajar, exactamente igual que nosotros; yo sé de una a la que no habría manera de sacarla de allí, os prometo que parece niños pequeños, se comportan exactamente igual que nosotros cuando somos pequeños, juegan, hacen sus “travesuras”, la gente no paraba de reírse. Por cierto, esta parte no está abierta, los ves a través de una cristalera, pero desde muy cerca.

Quería ir a la segunda comida, pero como era tan interesante verlos y ya había visto la primera comida decidí quedarme… y la jugada me salió perfecta.

De repente a lo lejos, empieza a observarlo todo un gran orangután, se pasó una media hora viéndolo todo y moviéndose de un lado para otro. Los cuidadores en seguida le pusieron comida para que se acercase.

comiendo

Efectivamente, al cabo de media hora se empezó a aproximar, hasta que llegó a donde estaban el resto de orangutanes más pequeños.

Qué maravilla de ejemplar, una gran suerte no haberme ido, tenía un pelaje precioso, me encantó haberlo visto.

En seguida el centro se llenó de gente para ver al orangután, incluso los cuidadores vinieron a sacarle fotos. Pero como ocurre en todas las partes del mundo, llegaron las 15:50 (el centro cierra a las 16:00) y aunque estuviésemos asistiendo a un gran espectáculo, era hora de cerrar el Centro, así que empezaron a “echarnos”…

De todas formas yo tenía que empezar a irme ya que el último autobús se marchaba a las 16:00, así que apurando hasta el último segundo, salí pitando a las 15:55, para llegar a la parada cuando el autobús desaparecía… no me lo podía creer, era una minivan que se llenó y se fue… así funcionan aquí las cosas, no hay que pensar demasiado, ponemos una minivan en la que caben 10 personas y el resto que se busque la vida…

cuando_salia_del_centro

Pues yo me la busqué y me la busqué muy bien, me tocó andar 2,5 km hasta llegar a la intersección con la carretera general y una vez allí, autostop… y esta vez me cogió un chico muy majo, que venía de dejar a su sobrino y regresaba a la ciudad, al final todo salió perfecto… por cierto, estos “inconvenientes” en lugar de enfadarme me animan porque suponen “nuevas aventuras”…

Mañana tenía pensado irme al siguiente destino, pero me voy a quedar, la ciudad no está tan mal y todavía hay cosas que hacer por aquí, veremos que descubro…

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