Trou de Fer
Esta quizás sea una de las mejores vistas de La Reunión, hay diferentes puntos para hacer este trekking a la Trou de Fer, a nosotros nos recomendaron hacerlo desde Belouve donde el trekking dura 3 horas (ida y vuelta) frente a hacerlo desde Hell-Bourg que son 6 horas (ida y vuelta).
El acierto fue pleno, si ayer literalmente “flipé” con el trekking, hoy ya no sé como llamarlo, sin duda uno de los mejores de mi vida, espectacular la vegetación, parece que vas todo el rato dentro de un túnel donde apenas se cuelan unos rayos de sol.
Una media hora después de salir de La Plaine des Palmistes, por una buena carretera, llegas a un primer parking, donde nos recomendaron (esta vez fue el dueño del sitio donde dormimos) no dejar el coche e ir hasta el siguiente, exactamente 2,5 km más arriba y eso es lo que hicimos, está a la entrada de un hostel llamado Gite de Belouve.
Este hostal tiene unas vistas… “mamma mía” que vistas!, es un inmenso balcón desde el cuál ves todo el circo de Salazie, con el Piton des Neiges (3.071 m.) a tu izquierda.

Es-pec-ta-cu-lar! No se me ocurre mejor sitio para empezar un trekking. Con semejantes vistas todavía impresas en nuestras retinas comenzamos a andar.
Ya desde el primer instante promete, parece que te estás adentrando en plena selva, la vegetación es increíble, nunca me imaginé que en una isla tan pequeña podría haber tanta.
Subidas, bajadas, más subidas, más bajadas, hasta que llega un momento que debido a las lluvias caídas la noche anterior el terreno por el que vamos andando se hace prácticamente impracticable, lleno de barro, el cuál tienes que ir “saltando” y esquivando como puedes, esto hizo bastante “cansada” la parte final porque tienes que tener mucho cuidado e ir muy atento de no resbalar, sobre todo por una mala caída más que por ensuciarte.
Finalmente llegamos a un balcón sobre una garganta tremenda y justo enfrente una caída de agua de 250 metros, Trou de Fer, sobre una poza azul, algo simple pero espectacular y que te deja sin palabras… cuanto más lo miras, más te gusta y más quieres mirarlo.

Allí tomamos el mejor desayuno de nuestras vidas y estuvimos durante una hora disfrutando de la vistas.
La gente llegaba y se marchaba y nosotros nos quedábamos, pero entre tanta ida y venida, empezamos a observar que todo el mundo venía con el calzado muy limpio?
Hay otro camino para venir que parte desde el primer parking (nosotros nos lo saltamos) y al parecer mucho más fácil y placentero, así que decidimos tomarlo para la vuelta, el otro ya lo conocíamos.
Efectivamente, nada que ver, pero nada, de nada, todo el rato caminas sobre una plataforma de madera, por lo que llegamos a la conclusión de que era el camino “oficial”, de hecho a la ida no nos cruzamos con absolutamente nadie, solo una pareja inició el camino al mismo tiempo que nosotros, pero no nos volvimos a ver hasta la Trou de Fer. Sin embargo, a la vuelta nos cruzamos con mucha gente, tanto que iba como que venía.
Pues bien el camino bueno es el primero, mucho más auténtico, mucho más “salvaje”, la verdad es que después de recorrer el otro, este te parece “normal”… así que si alguien quiere hacerlo que siga todo lo indicado aquí y no se perderá.

Hay que ir desde La Plaine des Palmistes hasta el hostel Gite de Belouve y empezar el trekking desde allí, ya a la vuelta se puede volver por el otro camino, de hecho nosotros creíamos que tendríamos que ir hasta el primer parking y volver andando por la carretera pero hay un punto (muy bien indicado) en el que tomas una desviación y llegas al mismo sitio donde habías empezado el trekking. No hay pérdida posible.
Una vez en el coche pusimos rumbo a nuestro siguiente destino Ste-Rose, para pasar la noche. Nos habían dicho ir a pasarla en St-Philippe, pero por el camino decidimos quedarnos en Ste-Rose, pero como esta población no tiene nada, finalmente volvimos a cambiar de idea y seguimos hasta St-Philippe.

Una de las ventajas de La Reunión es que las distancias son cortas, una vez allí, directos a la Oficina de Turismo en busca de alojamiento… después de media hora de llamadas, imposible encontrar alojamiento, todo lleno, única opción era el regreso a Ste-Rose (esta vez salió mal la jugada, no siempre se acierta), así que ahora estamos pasando la noche en Ste-Rose, desde donde partimos mañana.
Esta vez el despertador sonará a las…

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