Trekking del Annapurna

Maravilloso, inmenso, precioso, espectacular, mágico, increíble… pero sobre todo inolvidable trekking del Annapurna!

Qué semana más fantástica, que trekking más bonito, qué momentos más especiales hemos vivido. Aún lo estamos saboreando y lo estaremos durante bastante tiempo.

trekking del annapurna
mapa del trekking al Annapurna

Todo resultó perfecto, incluso el tiempo nos acompañó y al final nos hizo el mejor regalo de todos… pero mejor empezar por el principio.

A las 10 en punto nos vinieron a recoger y recibimos la primera sorpresa, el guía no era el mismo con el que habíamos estado hablando los días anteriores, el lunes se cayó y tenía un golpe en el codo, al parecer se había levantado con más dolores que los días anteriores y habían decidido que no estaba en condiciones de hacer el trekking y por lo tanto que fuera otro guía. Esto me enfadó un poco, porque como les dije habíamos estado en la oficina el martes y miércoles y habíamos hablado con él y nos decía que todo estaba bien, por lo que el cambio de última hora me enfadaba bastante.

Parece una tontería pero no lo es tanto, vas a compartir 8 días con una persona que no conoces, no sabes cómo habla inglés, si le vas a entender o no, etc; nosotros ya conocíamos al otro guía, habíamos estado con él 3 veces y había habido muy buen “feeling” y su inglés era perfecto; así que me molestó el cambio de última hora porque esto se puede prever, como les dije podían habernos presentado al otro guía por si había algún problema de última hora o haber tomado la decisión el día anterior cuando estuvimos en la oficina, estas cosas se saben con anterioridad, ya que hacía unos días que se había caído.

inicio_del_trekking

Así que después de las presentaciones del nuevo guía (mucho más joven y con menos experiencia que el otro, otra de las cosas que me fastidió) y cuyo nombre es Bhim, nos pusimos en marcha hacia el punto de partida del trekking.

Llegamos a Nayapul (1.070 metros) a las 11:30, tras hora y media de trayecto en taxi y fue ahí y no antes cuando me dí cuenta realmente de lo pesada que era mi mochila (como pude comprobar a la vuelta, 10 kilos de peso), incluso Bhim me lo dijo, pero como ya no había marcha atrás había que “apechugar”; así que un poco preocupado porque todavía no estaba fuerte del todo, nos pusimos a caminar.

El trekking estaba programado para 8 días, aunque lo normal es hacerlo en 10, sobre todo porque nosotros elegimos el trekking al campo base del Annapurna pasando por Poon Hill, por lo que 10 días sería lo correcto, así que podíamos aumentarlo sin problemas, de hecho el guía iba con esa idea.

uno_de_los_muchos_puentes

El primer día deberíamos habernos quedado en Tikhedhunga, que fue donde paramos a comer, pero después de solo 3 horas de trekking y siendo todavía las 14:30, aún nos sentíamos con fuerzas para continuar, así que comimos, descansamos un rato y una hora después continuamos camino hasta Ulleri (1:45 horas) donde pasaríamos la noche.

Estas casi 2 horas hasta Ulleri (1.960 m.) son muy duras, todo subida y llena de escalones, nos alegramos de hacerlas el primer día, así el inicio del segundo sería más relajado.

El trekking funciona de la siguiente manera, el recorrido está lleno de pequeñas aldeas, villas o pueblecitos, que ellos llaman “Teahouses” y son como pequeños lodges con habitaciones muy básicas y sencillas, generalmente 2 o 3 camas y servicio compartido fuera, también tienen un restaurante.

Dependiendo de donde decidas pasar la noche, hay más o menos “Teahouses” y por lo tanto tienes más o menos opciones donde elegir quedarte. Las habitaciones son muy baratas, casi gratis, el dinero lo ganan en las comidas, por lo tanto allí donde eliges dormir, tienes que cenar y desayunar. Quitando el dormir el resto te cobran por todo, por cargar las baterías de las cámaras de fotos o móviles, por ducharte, por el wifi, etc… por cierto, no sabéis lo que es estar 8 días perdido en las montañas y sin ningún contacto exterior, te das cuenta hasta qué punto estamos enganchados a las tecnologías.

algunos_escalones

Los precios van subiendo conforme tú también vas ganando altura, debido al transporte, y al final pagas precios realmente caros para Nepal, pero también hay que decir que los platos son muy abundantes y generalmente muy bien cocinados, dependiendo un poco de lo que pidas.

Los menús son todos iguales y tienen precios fijos puestos por una asociación, así que no hay nada que discutirles, es lo que hay. Se componen fundamentalmente de espagueti, macarrones, noodles y arroz con las combinaciones de vegetales, pollo, huevo o las tres cosas; después tienes pizzas, hamburguesas de vegetales o pollo, momos, dal bhat, todo tipo de pan, tibetano, nepalí, indio, de molde y por último todo tipo de bebidas, refrescos, agua, café, te, masala tea (que era lo que siempre bebíamos al llegar), cerveza e incluso vino, habrá cosas que se me queden por el camino, pero básicamente éste era el menú que te ibas encontrando en todas las “Teahouses”. Es decir, el menú es amplio y variado y realmente los platos son enormes y rara vez quedas con hambre, unas veces mejor cocinados que otras pero en general muy bien.

Durante el trekking, cada hora más o menos, tienes uno de estos pueblecitos, así que tú puedes marcar tu propio ritmo y donde parar a comer o dormir, aunque hay un recorrido estándar qué más o menos todo el mundo sigue, pero como pudimos comprobar, el recorrido es un poco “lento”, ya que acabas la jornada a las 14 horas y teniendo en cuenta que anochece a las 19, el día se hacía muy corto, este es el motivo por el que nosotros alargábamos las jornadas y por lo tanto acortamos el trekking y en lugar de 10 días estuvimos 8.

puentes

Estos pueblecitos nos encantaron, son muy especiales y las casas muy chulas, nos gustaron muchísimo y “saboreamos” cada parada, o bien para comer o bien para dormir. Casi todos están en las laderas de las montañas, así que las vistas son más que espectaculares, especialmente en dos tuvimos unos desayunos que creo nunca olvidaremos con las montañas nevadas enfrente de nosotros.

Generalmente nos levantábamos a las 7:30, nos preparábamos, sobre las 8:00 estábamos desayunando y entre las 8:30-9:00 nos poníamos en camino, cada día solíamos andar unas 6 horas aproximadamente, 4 por la mañana antes de comer y otras dos por la tarde, pero esto también variaba en función del día y de la distancia.

El segundo día fue el más corto de todos y solo anduvimos 4 horas, terminamos a las 13:00 en Ghorepani (2.875 metros), el motivo es que al día siguiente subiríamos a Poon Hill (3.210 m.) para tener unas vistas grandiosas sobre los ochomiles (Daulaghiri, Annapurna); ésta fue la mejor “Teahouse” de todo el trekking ya que Carina eligió un muy buen sitio para quedarnos, nuevo y con unas preciosas vistas de las cuáles nos aprovecharíamos a la mañana siguiente.

vistas_desde_Ghorepani

Había que levantarse a las 5 de la mañana para llegar a Poon Hill a las 5:30 y ver el amanecer sobre los ochomiles, pero por desgracia amaneció completamente cubierto y lleno de niebla por lo que ni lo intentamos, los pocos que sí lo hicieron no pudieron ver absolutamente nada. Pero cuando nos disponíamos a seguir nuestro camino, sobre las 8:30, desde el propio sitio donde nos alojábamos, sí que pudimos ver parte de esas montañas en una espectacular combinación de montañas y nubes.

El tercer día debería haber sido de 4 horas y fue aquí donde cambiamos la duración del trekking ya que como no estábamos cansados, ni queríamos volver a pararnos a las 13:00, hicimos doble jornada y por la tarde anduvimos otras 4 horas que deberían haber sido las del día siguiente, por lo que la jornada fue de 8 horas con parada de 1 hora para comer, aunque evidentemente hacíamos paradas cortas durante el trekking para descansar, disfrutar de las vistas y sacar fotos. Este fue el día que peor tiempo nos hizo de toda la subida, porque aunque no llegó a llover fuerte, si que lo hizo suavemente varias veces y estuvo todo el trayecto nublado por lo que disfrutamos poco de las vistas.

Machapuchre (2)

Esta jornada transcurre por un paisaje fantástico y que nos encantó, parece que estás “embutido” en plena selva africana, todo verde y lleno de árboles, la pena fue el tiempo que no nos permitió ver casi los alrededores, ni disfrutar de las vistas tanto como nos hubiese gustado.

Todo el trekking es un auténtico rompepiernas, no paras de subir y bajar todo el rato, las rodillas sufren lo que no está escrito, pero lo peor de todo son los escalones; yo no paraba de “quejarme”, le decía a Bhim, pero por qué subimos esta montaña si al final la tenemos que volver a bajar, no será mejor ir en línea recta? jajajajajaja, o le decía que Nepal estaba “mal construido” con tanta subida y bajada, en fin, tonterías para reírnos y tratar de olvidar tantos escalones. Hubo rachas de estar subiendo escalones sin descanso durante más de media hora… y con 10 kilos de peso a la espalda…

Este tercer día empezó en Ghorepani (2.875 m.) a las 9:15 de la mañana y terminó en Chomrong (2.140 m.) a las 18:20, con la parada en Tadapani (2.721 m.) para comer. Jornada larga y dura, al final ya estábamos deseando llegar.

desayuno_en_Chomrong

El día siguiente amaneció espectacular, todo despejado y con buen tiempo, fue en Chomrong donde tuvimos el desayuno con las mejores vistas que he disfrutado nunca, desayunamos “frente” a uno de los Annapurnas todo nevado y bajo el sol del amanecer. Algo que no se nos olvidará fácilmente.

De Chomrong salimos a las 8:20, enfrente teníamos una de las jornadas más duras de todo el trekking, con subidas y bajadas interminables, de hecho nada más empezar tienes una bajada escalonada de una hora e inmediatamente después otra subida escalonada de casi otra hora… tremendo.

Paramos a comer en Bamboo (2.335 m.) a las 12:30, después de 4 horas de trekking; descansamos poco más de una hora y a las 13:40 nos volvimos a poner en marcha camino de Himalaya (2.920 m.), donde pasaríamos la noche y a donde llegamos a las 16:10, después de 2 horas y media de trekking y un desnivel de 600 metros.

Annapurna

Una de las partes más bonitas del trekking fue ir encontrándote, en cada parada, casi con la misma gente e ir intercambiando impresiones del trayecto. En Bamboo conocimos a Camden y Jojo, él de Canadá y ella de Inglaterra, que se habían conocido viajando por Nueva Zelanda, fantástica pareja con la que pasamos momentos muy agradables y divertidos y que formarán parte de los recuerdos del trekking. Con ellos aprendimos a jugar al “Cabo”.

Sin lugar a dudas Himlaya fue la peor parada de todas, dio la casualidad de que también estaban haciendo el trekking un grupo de unos 40 estudiantes que justo pasaron la noche en el Himalaya y como estamos en temporada baja, solo había abierta una casa que prácticamente se llenó con ellos, por lo que tuvieron que habilitar las habitaciones de la otra casa para el resto de la gente que estaba haciendo el trekking (eso nos lo contó luego Bhim, nuestro guía) que llevaba cerrada más de una semana y estaba muy cerca del río, ambas cosas provocaron que la habitación estuviera muy húmeda y el colchón casi mojado; pero estas cosas forman parte del “juego”.

la_habitacion_de_la_humedad_en_Himalaya

Aquí volvimos a coincidir con Camden y Jojo y ya cenamos y desayunamos con ellos; por cierto ellos se llevaron la peor parte, ya que fueron los últimos en llegar y tuvieron que dormir en la habitación destinada a ser un pequeño almacén donde guardaban ropa. Para dormir pedimos unas mantas, que pusimos sobre la cama para evitar la humedad del colchón y encima los sacos de dormir. Una vez solventado este pequeño problema fue bonito dormirse con el sonido del río y como llegas bastante cansado y empiezas a acumular kilómetros no te cuesta tanto dormirte.

El quinto día fue el día de “cumbre”, es decir, cuando llegamos al Campo Base del Annapurna (4.130 m.). Como era un día especial y también duro debido a la altura que íbamos a ganar en un solo día, decidimos madrugar un poco para ir despacio y tener tiempo suficiente para ir “aclimatándonos” poco a poco.

Annapurna_Sur_al_fondo

Nos pusimos en marcha a las 8:00 de la mañana, para llegar al campo base del Machapuchre (3.700 m.) y antesala del Annapurna a las 12:00, donde comeríamos y estaríamos como mínimo 2 horas descansando y “aclimatando” el cuerpo. Importante hacer esta parada ya que en un solo día íbamos a pasar de 2.900 metros a 4.100, es decir, 1.200 metros de desnivel en unas pocas horas.

Al poco de llegar nos alcanzaron Camden y Jojo que habían salido un poco más tarde. Comimos y nos pusimos a jugar a las cartas, los cuatro más Bhim. A eso de las 14:00 se nubló y empezó a llover muy fuerte, así que decidimos no movernos y seguir jugando, a las 15:00 seguía lloviendo con la misma intensidad y a las 16:00 también. Pero en este punto había que decidir que hacer, o quedarnos a dormir y subir a primera hora de la mañana (4 de la madrugada) o subir con la lluvia. Yo dije que lo tenía clarísimo, subía hoy si o si, no me importaba la lluvia.

conseguido
en el campo base del Annapurna – 4.130 metros de altura

El hecho de no poder esperar más es que se hace de noche a las 19:00 y tienes 2 horas más o menos de subida por lo que si subiendo te encuentras mal por la altura y tienes que volver a bajar se te hace de noche por el camino, por lo que el tiempo tope para subir es entre 16:00 y 16:30 más o menos.

Por supuesto, todos decidimos subir, así que nos tapamos todo lo que pudimos, cubrimos también las mochilas y a las 16:15 empezamos a caminar, ya bajo una lluvia mucho más suave.

Entonces y como no podía ser de otra forma, tuvo lugar el momento más mágico de todo el trekking, a los 10 minutos la lluvia paró por completo y entonces conforme íbamos subiendo, las nubes y la niebla iban desapareciendo y las montañas más altas del mundo iban apareciendo una a una frente a nosotros… es como si vas andando por un túnel y las luces se van encendiendo a tu paso… algo mágico e inolvidable que los cinco disfrutamos muchísimo, por cierto fuimos los últimos en hacer este recorrido.

Nada más llegar, dejamos todo en las habitaciones y nos fuimos directamente a una especie de mirador que hay a contemplar y disfrutar del grandioso espectáculo, no se está todos los días delante de un “monstruo” de 8.091 metros de altura y menos tan cerca, de hecho el campo base del Everest está a una mayor distancia del propio Everest.

grandioso_Annapurna

El Annapurna es el 10º ochomil y el más mortífero del mundo, debido a sus avalanchas. Lo que más me llamó la atención es que es una auténtica pared, toda mi admiración para los escaladores porque subir eso es un auténtico desafío.

Aquí perdieron la vida muy buenos e importantes escaladores, entre ellos Iñaki Ochoa (español) y Anatoli Bukréyev (ruso). Para mi también fue un momento intenso porque pude “revivir” todo aquello que había leído con mi nueva afición a los ochomiles.

La tarde hasta el anochecer fue sencillamente extraordinaria e inolvidable, prácticamente sin una nube en el cielo, teníamos ante nosotros un espectáculo inolvidable, rodeados por montañas de más de 7.000 metros de altura y frente a ti la mejor de todas, el Annapurna con 8.091 metros… no sabes a donde mirar…

Annapurna_Sur

Después de cenar y con bastante cansancio encima nos fuimos para cama, aunque nos fue muy difícil dormir y descansar, sobre todo a mi, debido fundamentalmente a la altura, tenía un ligerísimo malestar y dolor de cabeza (algo muy normal) pero que me impidió descansar lo suficiente.

A las 3:30 de la mañana me levanté para ir al baño y al salir de la habitación… madre mía lo que ví… cielo estrellado sin una sola nube y el inmenso Annapurna iluminado por una maravillosa luna llena… solo, en medio del campo base y rodeado por esos “monstruos”… a veces la vida te regala momentos realmente especiales e inolvidables… sin duda, uno de los mejores momentos de mi vida…

A las 5:10 de la mañana nos levantamos para ver los primeros rayos del sol sobre la cima del Annapurna, otro momento único, cómo el sol va “despertando” a la montaña y empieza a iluminarlo todo… estuvimos en el mirador hasta las 7:30 en que nos fuimos a desayunar.

Machapuchre_al_fondo

Sinceramente hay cosas que no entiendo, éste era el momento más importante de todo el trekking y gracias a Dios todo salió perfecto. Pero la gente parecía que no lo quería disfrutar, se levantaba, estaba 5 minutos, sacaba unas fotos y casi salía corriendo para abajo. O yo soy muy raro o creo que estos momentos hay que disfrutarlos a tope y dedicarles el máximo tiempo posible, incluso si hace frío (que por cierto a esa altura y a esas horas hacía menos de lo que nos esperábamos). Pero bueno cada uno disfruta de la vida y de los momentos que ésta nos regala a su manera.

Nosotros nos lo tomamos todo con muchísima calma, sacamos “miles” de fotos, caminamos por los alrededores, vimos los recuerdos que hay a toda la gente que ha fallecido en el Annapurna y sobre todo disfrutamos al máximo y el máximo de tiempo posible de todo lo que teníamos ante nosotros, tratando de grabar cada segundo en nuestra memoria.

A las 8:30 y cuando ya no quedaba absolutamente nadie en el campo base, empezamos nuestro descenso. Descenso que se preveía complicado y largo porque íbamos cansados, sobre todo yo, que había dormido muy poco.

Machapuchre

Llegamos a Deurali (3.230 m.) a las 10:30, 2 horas después de empezar la bajada y allí descansamos hasta las 11:00, yo estaba literalmente destrozado, sobre todo por casi no haber dormido. La siguiente parada fue para comer en Dovan (2.505 m.) a las 13:30 y aquí si que ya no aguanté más y eché una cabezadita de media hora que me reconstituyó por completo, a las 15:00 continuamos camino hasta llegar a Sinuwa (2.340 m.) donde pasaríamos la noche. Otro sitio fantástico y con unas vistas increíbles que disfrutamos desayunando al día siguiente.

Un pequeño fallo que cometí y motivo por el cuál no dormí bien, a parte de la altura claro, fue la alimentación y es que después de 5 días comiendo prácticamente lo mismo, decidí cambiar y pedí espaguetis con atún y queso para comer en el campo base del Machupuchre y estaban tan espectacularmente buenos que unas horas después me volví a pedir lo mismo para cenar, ya en el campo base del Annapurna y al final me di cuenta que fue demasiado queso para tanta altura, al parecer no se digiere bien y ese fue el motivo principal de pasar una noche con el estómago revuelto que unido al ligero dolor de cabeza hicieron que no pudiera casi dormir. Pero después de la “cabezadita” en Dovan a la hora de la comida, ya se olvidó todo y volví a sentirme bien y con fuerzas.

desayunando_en_Sinuwa

Respecto a Carina, una campeona, sin ningún tipo de problema en todo el trekking, la noche en el campo base durmió bien y pudo disfrutar al día siguiente en perfectas condiciones y no como en el Kilimanjaro que no pegó ojo la noche anterior a la cumbre y sufrió muchísimo toda la subida, esta vez fue totalmente distinto y lo disfrutó mucho todo.

El desayuno en Sinuwa fue otro momento mágico, en una terraza con unas vistas geniales y los primeros rayos de sol calentando la mañana, desayunamos pan tibetano con una tortilla francesa y masala tea, fantástico momento. A las 9:15 nos pusimos en marcha, empezaba el que sería nuestro último día completo de trekking.

A las 11:15 y después de 2 horas de trekking llegamos a Jhinu (1.719 m.), lugar elegido para comer y hacer una parada especial ya que hay unas pequeñas pozas termales (35 grados) a la orilla del río, tres pequeñas piscinas. Después de tomar otro masala tea, ordenamos la comida y nos fuimos a disfrutar de las pozas. Para llegar hasta ellas tardas una media hora.

en_las_aguas_termales_Jhinu

Cuando llegamos había 2 personas más que al poco rato se fueron dejándonos completamente solos a los tres. Allí estuvimos una hora y media, hasta las 14:15 en que nos volvimos para comer. Ángel, el sitio me recordó un poco a las aguas termales de Costa Rica cerca del Volcán Arenal, aunque por supuesto no estaban tan bien preparadas, pero al tener el río tan cerca y tanta naturaleza alrededor me lo recordaron un poco.

Al terminar de comer y fortalecidos un poco por las aguas termales, nos pusimos nuevamente en marcha hacia Tolka (1.700 m.), nuestro siguiente destino para pasar la noche. Al principio el plan era parar en Landruk (1.565 m.) pero Carina tuvo la buena idea de continuar hasta Tolka para así acortar un poco el día de mañana.

Llegamos a Tolka a las 18:00 y nos pusimos a buscar alojamiento, fuimos entrando en todos (en total hay unos 5) pero ninguno nos gustó lo suficiente, era nuestra última noche y queríamos algo bueno. Bhim nos dijo que había un alojamiento muy bueno más adelante, así que a él nos dirigimos; anduvimos otra media hora hasta que llegamos a él.

llegando_al_campo_base

Fenomenal el sitio, mejor despedida imposible, nos encantó, así que nos quedamos sin pensarlo. La cena también fue muy buena, por lo que pudimos disfrutar de una gran última noche, por cierto éramos los únicos en el hotel, la mayoría de la gente que seguía esa ruta se quedó en el primer alojamiento, de hecho el mejor de los que habíamos visto, pero esa es la ventaja de llevar guía, que se conoce todos los “recovecos” del camino y en este caso fue determinante.

El último día lo empecé con un sabor un poco agridulce, contento y satisfecho de terminar el trekking pero al mismo tiempo triste por hacerlo; me había gustado mucho y lo había disfrutado todavía más, aunque también lo había “sufrido”, por lo que en el fondo me daba un poco de pena terminarlo.

grandiosas_vistas

Este último día empezamos a las 9:10, camino de Australian Camp, que sería nuestra siguiente parada. Desde allí hay unas muy buenas vistas con las montañas de los ochomiles a un lado y con Pokhara y el lago Pewal al otro. Las vistas que tienes sobre los ochomiles te acompañan durante buena parte del recorrido si el tiempo es bueno, pero igual que en Poon Hill el tiempo no nos acompañó, había nubes que tapaban las montañas, así que no pudimos ver ninguna, solo disfrutamos de las vistas sobre Pokhara y el lago; definitivamente toda la “suerte” la habíamos gastado en el Annapurna… mucho mejor así…

A Australian Camp llegamos a las 11:30 y allí estuvimos comiendo, descansando y disfrutando de la última etapa del trekking hasta las 15:00 en que ya nos fuimos directos a la última parada, Phedi, donde cogeríamos el autobús que nos llevaría de regreso a Pokhara.

Annapurna_con_nubes_encima

Cuando contratamos el guía, pagamos los 8 días de trekking, los permisos para hacer el trekking y el taxi que nos llevaría al punto de partida y el taxi que nos recogería. Después nos dimos cuenta que había autobuses, así que aunque el primer taxi estuvo bien cogerlo para empezar tranquilos y sin contratiempos el trekking, a la vuelta decidimos que no era necesario volver a cogerlo, por lo que le dijimos a Bhim que queríamos volver en autobús y que anulase el taxi.

Se lo dijimos dos días antes de llegar y fue curioso que lo primero que nos dijo a la mañana siguiente es que había huelga de autobuses, para ser sinceros no nos lo creímos, pensábamos que nos lo decía, por orden de la compañía, para que cogiésemos el taxi y no tener que devolvernos el dinero. El último día del trekking nos volvió a insistir que había huelga y que deberíamos confirmar el taxi, pero le volvimos a decir que no, porque seguíamos sin creerle… ¿huelga de autobuses en Nepal y justo el mismo día que volvíamos del trekking?… demasiada coincidencia… pues finalmente la coincidencia era cierta y había huelga de autobuses…

observando_el_Annapurna

Afortunadamente los autobuses volvían a estar activos a partir de las 17:00, así que en principio no deberíamos de tener problema en coger uno. Llegamos a Phedi justo a las 17:00 horas, después de una última bajada tremenda llena de escalones, que Carina “maldijo” durante un buen rato; y efectivamente a las 17:20 pasó el primer autobús al cuál nos subimos y que iba lleno de turistas. Ese autobús nos dejó en una parada un poco alejada del centro por lo que ahí si que tuvimos que coger un taxi pero por un precio mínimo.

Una vez en Pokhara fuimos con Bhim a la oficina, hicimos el “informe” sobre él, nos devolvieron el dinero del taxi (20$) y nos volvimos al centro con Bhim, allí nos despedimos de él y le dimos su propina por tan maravilloso trekking, en cuya propina incluimos el dinero que nos devolvieron del taxi, desde un principio le habíamos dicho que preferíamos darle el dinero a él y no al taxi.

Ya solos, nos fuimos a ver a Sita, que tiene el mejor coffee shop local de la ciudad, donde sirven el mejor masala tea de Nepal, allí nos tomamos 2 o 3 cada día. Carina hizo muy buenas migas con ella y nos había contado que aparte del coffee shop también tiene una guesthouse y le habíamos dicho que a la vuelta del trekking nos acercaríamos a verla y así hicimos. Aunque está un poco alejada del centro nos gustó y además nos la deja a mitad de precio que en la que estábamos así que nos quedamos sin dudarlo.

Machapachre_desde_el_campo_base

Dejamos las mochilas del trekking en la nueva guesthouse y nos fuimos a la otra a buscar el resto de nuestras cosas. Allí también hicimos muy buenas migas con los dueños, pero entendieron las razones, el marido es gran aficionado a la liga española y seguidor del Barsa, me dijo que no se pierde ningún partido, de hecho tiene una gran televisión en lo que sería el salón de la guesthouse y me ha invitado a ver con él la final de la Champions League… pero ya le dije que no le prometía nada, que no sabía si la vería o no, pero que si la veía por supuesto sería con él. Pasamos un buen rato hablando de fútbol y trekkings.

Ni que decir tiene que esa noche dormí de maravilla, en una muy buena cama y sin ningún tipo de ruido, aunque a Carina no le fue tan bien.

Escribir esta entrada me ha llevado más de 5 horas, repartidas entre la cama de la guesthouse, mientras en el exterior caía un diluvio y a orillas del lago Pokhara… qué buenos recuerdos serán…, ahora tengo que repasarla, releerla, preparar las fotos y subirla al blog, serán en total unas 10 horas…

con_nuestros_compañeros_de_cordada

Algunos datos del trekking del Annapurna:

  • trekking Poon Hill y campo base del Annapurna: 110 km aproximadamente
  • altura total recorrida entre subidas y bajadas: 7.640 metros aproximadamente
  • tiempo empleado en el trekking: 8 días
  • tiempo andando durante el trekking: 46 horas aproximadamente
  • elevación máxima: 4.130 metros (campo base del Annapurna)

Nuestro recorrido:

  • día 1 (19-5-16): Nayapul (1.070 m.) – Ulleri (1.960 m.): 4:15 horas andando y 5:15 horas en total
  • día 2 (20-5-16): Ulleri (1.960 m.) – Ghorepani (2.875 m.): 4 horas andando y en total
  • día 3 (21-5-16): Ghorepani (2.875 m.) – Chomrong (2.140 m.): 8 horas andando y 9 en total
  • día 4 (22-5-16): Chomrong (2.140 m.) – Himalaya (2.920 m.): 6:30 horas andando y 7:20 horas en total
  • día 5 (23-5-16): Himalaya (1.920 m.) – Campo Base del Annapurna (4.130 m.): 5:30 horas andando y 9:45 en total (4 horas parados en el Campo Base del Machupuchre)
  • día 6 (24-5-16): Campo Base del Annapurna (4.130 m.) – Sinuwa lower (2.340 m.): 7:30 horas andando y 9:30 en total
  • día 7 (25-5-16): Sinuwa lower (2.340 m.) – Tolka (1.700 m.): 5:45 horas andando y 9:30 en total (casi 4 horas en Jhinu, hot springs)
  • día 8 (26-5-16): Tolka (1.700 m.) – Phedi (1.100 m.): 4:30 horas andando y 8 horas en total (3:30 horas en Australian Camp, última parada del trekking)

felicidades_papa

Gastos del trekking (8 días):

  • guía: 20$ por día – total: 160$
  • permisos: 60$ los dos
  • taxi: 20$ ida (la vuelta la anulamos y la hicimos en autobús local)
  • gastos en comida durante el trekking: 218$
  • gastos en alojamiento: 9$
  • gastos en duchas: 3$
  • gastos en la propina del guía: 40$
  • gastos en los preparativos antes del trekking: 65$
  • Total de gastos para 8 días y 2 personas: 575$
  • Total de gastos por persona y día: 36$

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