Trang An Grottoes versus Tam Coc
Esta zona es conocida como el Halong Bay de tierra, es decir, es el mismo paisaje que en la bahía de Halong pero esta vez sobre la tierra. El recorrido lo haces en una pequeña barca a remos y pasas a través de cuevas debajo de las montañas, sencillamente espectacular.
Esta vez decidimos no contratar ningún tour y hacerlo por nuestra cuenta, todo con autobuses locales que le ponen más “sabor” a la experiencia.
Tam Coc se encuentra en Ninh Binh, concretamente a 11 km. Y Ninh Binh está a una hora y media aproximadamente de Hanoi, por lo que los tours son de un día, vas por la mañana muy temprano y vuelves por la tarde. Nosotros decidimos ir dos días y pasar allí una noche, en un hotel sencillamente de lujo, con un entorno totalmente mágico.
La noche anterior a ir a Tam Coc decidimos quedarnos en Ninh Binh y desde allí irnos en bici a Tam Coc para hacer el recorrido de las cuevas. Así que escribimos al hotel y reservamos. A la mañana siguiente, mientras cenábamos vimos la confirmación del hotel y al mismo tiempo un whatsapp de una pareja con la que habíamos coincidido en Halong Bay y que se habían ido directos a Tam Coc, en ese whatsapp nos decían que no nos quedásemos en Ninh Binh, que fuésemos mejor a Tam Coc; sin levantarnos del desayuno anulamos el hotel en Ninh Binh y cogimos otro en Tam Coc que encontró Carina.
Espectacular la mano que tiene para los hoteles, no sé como lo hace pero los está encontrando buenísimos y baratísimos y además con gente encantadora. Este fue el más especial de todos, el entorno increíble, llevaba abierto 3 semanas, la habitación que nos tocó, más auténtica es imposible. El hotel estaba entre un río a los pies de unas enormes rocas y con campos de arroz por los alrededores, más naturaleza imposible, además con la suerte de haber cogido la última habitación.
La idea inicial de venir aquí era para hacer el recorrido de Tam Coc por el río, pero Carina descubrió que hay otro que al parecer está mucho mejor y del cual todo el mundo habla maravillas. Así que decidimos ir un día a Tam Coc y otro a Trang An Grottoes, que al parecer era mucho menos turístico y conocido que el primero.
Nada más llegar al hotel comimos y nos fuimos a Tam Coc a hacer el recorrido por el río, queríamos ir primero a Trang An Grottoes y al día siguiente a Tam Coc pero no teníamos tiempo, así que invertimos el orden y menudo acierto.
Mil veces, un millón de veces mejor Trang An Grottoes que Tam Coc, lo que no entiendo es como es más famoso el otro que este.
Ambas están muy cerca una de la otra, menos de 10 km, por lo que se puede ir en bici de una a la otra y nosotros teníamos el hotel en medio de las dos. Cuando estuve aquí con Ángel, de Trang An Grottoes ni nos enteramos, así que no lo vimos.
Aquí van las diferencias entre uno y otro:
Tam Coc: menos de 2 horas de recorrido
Trang An Grottoes: un poco más de 3 horas de recorrido
Tam Coc: pasas bajo 3 cuevas
Trang An Grottoes: pasas bajo 11 cuevas y menudas cuevas, la primera es espectacularmente larga y las demás, la más corta tiene 100 metros.
Tam Coc: haces el mismo recorrido (ida y vuelta)
Trang An Grottoes: haces un recorrido circular, nunca pasas dos veces por el mismo sitio
Tam Coc: no paras en todo el recorrido, llegas y das la vuelta
Trang An Grottoes: paras y visitas templos, en concreto 3
Tam Coc: el agua del río no es transparente, no ves el fondo
Trang An Grottoes: aquí el agua es limpia y cristalina todo el recorrido, ves constantemente el fondo que está lleno de plantas y no cubre demasiado, yo diría que menos de un metro de agua
Por lo tanto el que quiera ir a Tam Coc a ver las cuevas que haga el recorrido de Trang An Grottoes, nosotros hicimos los dos y no tienen color, además es más cara Tam Coc.
Queríamos ir muy temprano para evitar a los turistas que vienen de Hanoi, que llegan sobre las 10:00, pero al mismo tiempo como era temporada baja y las famosas eran las otras (de hecho los tours las que ofrecen son las otras), no nos dimos mucha prisa que digamos, nos confiamos un poco. Así que cogimos la bici y llegamos a las 9:00, ya al llegar nos llamó la atención lo preparadísimo que estaba todo a la entrada, mucho más que en las de Tam Coc, vamos nada que ver. Ya había bastante gente por los alrededores y estaban llegando autobuses, algo que nos extrañó un poco.
Fuimos a sacar los tickets, pasamos los tornos y en cuanto nos subimos a una barca, justo detrás nuestra llega una auténtica “marabunta” de gente como “loca” subiéndose en las barcas, Carina y yo con los ojos como platos, ¿pero qué es esto?. Eran todos vietnamitas, ningún turista. No dábamos crédito a lo que estábamos viendo.
En cada barca tienen que ir 6 personas, así que nosotros fuimos con 4 vietnamitas. Lo que primero fue un “shock” ante lo que estábamos viendo pronto se transformó en un grandioso espectáculo con situaciones divertidísimas.
Como al principio del recorrido éramos los únicos turistas todas las barcas nos saludaban, nos hacían fotos… vamos éramos más atracción que el propio entorno en donde estábamos. Ni que decir tiene que los cuatro vietnamitas con los que íbamos no paraban de hacerle fotos a Carina.
Al parecer estas cuevas son más para los vietnamitas y las otras para los turistas, no entiendo muy bien la razón, pero es cierto que en las primeras había muchos más turistas y en las segundas muchos más vietnamitas. Por lo menos entre los turistas son más conocidas las otras, como pudimos comprobar.
El recorrido es tremendamente espectacular y muy difícil de describir porque hay muy pocas cosas parecidas en el mundo, de hecho yo solo recuerdo haber visto algo parecido en China. El día volvió a estar con mucha niebla lo que le dio un tono místico al recorrido. Las cuevas son espectaculares, algunas son tan bajas que tuvieron que hacerlas un poco más grandes para poder atravesarlas. La primera es tremendamente larga y está iluminada porque tienes que ir haciendo curvas.
Todo el complejo de Trang An Grottoes fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en junio de 2014, como quien dice “ayer”, la verdad que lo merece porque te deja sin palabras.
Después de semejante recorrido, nos volvimos al hotel a comer y a “esperar” a ver si levantaba un poco la niebla para ir a ver esta zona desde las alturas de Hang Mua Peak.
Tuvimos suerte y la espera mereció la pena, así que nos fuimos a Hang Mua Peak que tiene unas vistas del entorno que quitan el “hipo”.
A la vuelta desde el hotel nos acercaron a Ninh Binh donde tomamos el autobús de vuelta a Hanoi, después de dos días fantásticos en un hotel de ensueño, con gente local y disfrutando de un entorno más que mágico.






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