Puerto Galera
Con diferencia el pueblo más feo de todos los que vimos en Filipinas…
Nada más llegar, con echar un simple vistazo pude ver que aquello no me iba a gustar nada…
Aunque conviene matizar y diferenciar, Puerto Galera es el nombre del pueblo pero en él se incluyen otras zonas como son Sabang Beach, Small Lalaguna y Big Lalaguna, las cuales no se parecen en nada unas con otras por lo que evidentemente no se puede meter a todos en el mismo saco.
Vamos por partes, primero está Puerto Galera, que si os digo la verdad ni la conozco; después hay como una pequeña península al final de la cual está Sabang Beach, que es peor que el horror, como diría Ángel, una cueva de viejos crápulas.
El pueblo es horroroso pero lo que hay en él es todavía peor, viejos con jovencitas que bien podrían ser sus nietas… no necesito comentar más…
Pero eso es en Sabang Beach, que por cierto tiene playa pero como si no la tuviera, llena de embarcaciones y con el puerto de donde salen todos los días los barcos para Manila, por lo que es imposible bañarse… ahora bien, si caminas por la playa en un paseo muy bonito y chulo, a los 10 minutos o incluso menos, llegas a la pequeña Lalaguna, un sitio que no se parece en nada a lo que acabas de dejar atrás, una pequeña ensenada con todos los alojamientos en primera línea de playa, una maravilla. Sabang Beach y Small Lalaguna están comunicados, es decir, desde uno ves el otro.
Pero aún hay otra sorpresa… si continúas andando y atraviesas una pequeña colina o roca con abundante vegetación, llegas a otra ensenada completamente aislada de la anterior y… estás en el paraíso… bienvenidos a la gran Lalaguna! Big Lalaguna está completamente aislada de Small Lalaguna, es decir, desde una no ves la otra.
Espectacular el sitio, ya llevo aquí dos días y sigo “atontado”, el sitio me encanta, no hay mejor lugar en el mundo para relajarse y olvidarse de todo… ¿cuántas veces habré dicho ya, esto mismo a lo largo del viaje?… pero es que es verdad, hemos estado en cada sitio… Filipinas tiene rincones que son paraísos…
En Coron, cuando estuve buceando por segunda vez los barcos, coincidí con un chico alemán que, cosas de este mundo tan pequeño, había terminado su Master de dos años en Madrid y como le había encantado la ciudad se iba a quedar a vivir en ella unos 4 años más, había encontrado trabajo en el Banco de España. Pues bien, él me comentó que viniese a Big Lalaguna que no fuese a Sabang por las razones que ya os expliqué y no se imagina cuanto le agradezco el consejo.
Como os podéis imaginar en un sitio tan “especial” también tiene que haber unos precios “especiales” (=caros) y efectivamente los hay. Así que cuando me estaba dando la vuelta para regresar por donde había venido y tratar de buscar alojamiento en la pequeña Lalaguna… la fortuna intervino para que me quedase en este paraíso.
Cuando comenzaba el camino de regreso a la pequeña Lalaguna porque no encontraba alojamiento a un precio razonable, me cruzo con un europeo, el único que había visto en todo el recorrido por Lalaguna y después de saludarlo me para, se llama Thomas, es danés y es el encargado de tres de los hoteles de aquí y me ofrece alojamiento en uno de ellos, es temporada baja y están vacíos así que cualquier huésped es bienvenido.
Me hace un precio de lo más increíble, sobre todo teniendo en cuenta la ubicación del hotel y yo acepto inmediatamente, bueno en realidad le hice otra contraoferta que el aceptó, me la jugué y me salió bien, el precio que él me ofrecía ya era muy bueno, pero van a ser unos cuantos días aquí y cada euro cuenta, sobre todo para lo que vendrá después… sin creerme lo que me estaba pasando me enseña las instalaciones y me invita a una cerveza de bienvenida… sin comentarios.
Así que ahora estoy en un hotel muy chulo, en un entorno paradisíaco, con unas vistas de muerte y cada vez que salgo de la habitación y sin pisar la arena ya salto directamente al agua… un agua que es tan transparente que parece que no hay agua… como os lo estoy contando… sin trampa ni cartón.
Aquí pasaré los próximos días, preparando mi siguiente destino y disfrutando de esta maravilla.
¿Quiénes vienen a Puerto Princesa y por qué tiene tanta fama?
Ya he tenido un par de conversaciones con Thomas, un tipo muy interesante que nada tiene que ver con la “tropa” que hay en Sabang.
Aquí vienen fundamentalmente chinos y coreanos, a bucear!. Si juntamos por un lado, todos los restaurantes, hoteles y tiendas que hay en Sabang y Lalaguna y por otro, todos los centros de buceo, ganan los centros de buceo; hay “cientos”, creo que cada 10 metros hay uno, algo increíble, nunca había visto nada igual.
El mismo día que llegué Thomas me comentó que al día siguiente llegaba un grupo de 17 chinos, con sus trajes de buceo, sus bombonas, vamos con todo el equipo, lo único que necesitaban era un guía para que los guiase por el fondo… alucinante con lo que nos viene encima… los chinos se «comen» el mundo.
Pues aquí están los chinos, alojados en mi mismo hotel y efectivamente no hacen otra cosa que bucear, como aquí los puntos de buceo están cerca de la orilla, después de cada inmersión vienen a tierra, unas veces pican algo, otras comen y así se pasan todo el día, no sé cuantas inmersiones harán cada día pero no hacen otra cosa.
Yo no voy a hacer ninguna, visto lo visto, no bajo con tanto chino. Además aquí hay fundamentalmente «macro» (peces muy pequeños) y a mi lo que me gusta son los peces grandes; así que me tomaré un buen descanso, sobre todo después de todo lo que disfruté en Coron. Además como os contaré más adelante, en el siguiente destino hay, nuevamente, buceo de grandísima calidad, por eso he elegido ese destino, así que prefiero ahorrar para gastármelo allí. Creo que ya he llenado el cupo de buceos en Filipinas, llevo unos 25.
Por eso tiene tanta fama esta zona, porque vienen sobre todo a bucear y en Filipinas es la zona que les queda más cerca.
Así que yo poco voy a hacer, bañitos todos los días al levantarme que es algo que me encanta, meterte en un agua tan cristalina, tan limpia y tan caliente a primera hora de la mañana… es algo que no tiene precio…
Después me dedicaré a los pequeños placeres que tiene la vida y a los que les hacemos muy poco caso, paseos por un entorno tan mágico, sin entrar en Sabang, disfrutar de las vistas, tomar cafecitos y zumos a orillas del mar… pero sobre todo me informaré bien de mi siguiente destino y avanzaré con el blog y las fotos.
A Sabang solamente voy para disfrutar del paseo por las playas y para comprar fruta y pequeñas cosas que necesite en el “supermercado”, el problema es cuando llegas allí, parece otro mundo completamente distinto; por lo tanto solo estoy lo justo y necesario. Las comidas las hago en Lalaguna ya que hay un restaurante local muy bueno que llevan unos chicos jóvenes bastante agradables y que por supuesto también está al borde del mar.
Así que aquí estaré unos cuantos días despidiéndome de Filipinas, en un entorno que difícilmente volveré a encontrar.
¿Y luego qué?
Nunca pensé y nunca tuve como objetivo el siguiente país al que voy a ir.
Todo empezó hace unos meses cuando hablando con Carina “estudiaba” los posibles destinos durante el tiempo que ella estuviese haciendo el curso de Yoga.
No fue fácil y de hecho en aquel momento no encontré ningún sitio que me apeteciese especialmente, la razón es que prácticamente ya he visitado todos los países del Sudeste Asiático y algunos más de una vez y no me apetece mucho volver a repetirlos, quiero nuevas experiencias y nuevas sensaciones.
Así que en un intento por conocer un nuevo país me fijé en este y durante varios días estuve leyendo y releyendo, buscando y rebuscando pero para ser sincero no encontré nada interesante en dicho país como para ir “ex profeso”, así que lo descarté.
No fue hasta que llegué a Filipinas y me empecé a encontrar con gente que no paraba de hablarme de lo buenísimo que es el buceo en la isla de Borneo, al primero no le hice mucho caso, al segundo tampoco pero ya a partir del tercero y cuarto me empecé a interesar y concretamente con el chico alemán que conocí en Coron ya hablé más a fondo y me dijo incluso los sitios en los que él había buceado.
Así que cuando llegué aquí, empecé a informarme e investigar…
Conforme iba leyendo, Borneo se iba poniendo más y más interesante, hasta llegar al punto de convertirse en mi siguiente destino.
Recuerdo que cuando hice la vuelta al mundo pensé en ir, pero de aquella era un poco complicado y sobre todo había otros países y sitios que me interesaban mucho más, así que lo dejé para mejor ocasión y esa ocasión acaba de llegar.
Al este de Borneo, en la parte de la isla que pertenece a Malasia se encuentra la isla de Sipadan, al parecer uno de los mejores sitios del mundo para bucear, tanto es así que solo pueden ir a bucear 120 personas al día y ya no es posible quedarse a dormir en la isla como ocurría hasta hace solo unos años. El gobierno malayo está intentando, por todos los medios, proteger la zona.
Así que este va a ser el principal objetivo de mi viaje a la isla de Borneo, aunque también hay otras cosas muy interesantes y que intentaré hacer.
El ir a la isla de Borneo retoma la idea original de acercarme a conocer el pequeñísimo, pero al mismo tiempo riquísimo, reino de Brunei.
Al parecer el país en si no tiene nada “interesante” que ofrecer, ni nada que merezca realmente la pena para ir hasta allí, por eso mismo lo había descartado hace unos meses, porque como decía José Mota, ir por ir como que no. Pero ahora bien, si estamos cerca y no nos causa ningún trastorno, pues hombre siempre es interesante aprovechar el viaje.
Así que el martes 26, es decir en unas horas, vuelo desde Manila hasta Bandar Seri Begawan, que así se llama la capital de este pequeño reino de Brunei, que por cierto se independizó hace muy poquito de Inglaterra, concretamente en el año 1984. En principio tengo pensado ir solo a la capital, ya que prefiero centrarme más en la parte oriental de la isla de Borneo.
El viaje o recorrido que haré por Borneo ya lo tengo pensado, pero no adelanto nada en previsión de posibles cambios; ya que una cosa es la idea que tengo y otra es lo que me encuentre una vez en la zona, facilidades de acceso, precios, tiempos de desplazamiento, etc. Además es mejor ir descubriendo los sitios poco a poco, ya he contado demasiado en esta entrada, jejejejeje
Lo que sí puedo decir, es que Borneo se caracteriza por su naturaleza todavía salvaje…
Por cierto, estoy escribiendo esto de noche, completamente solo en el “porche” del hotel, a 4 metros del mar y acompañado únicamente por el sonido de sus olas… qué más puedo pedir… qué este momento no se acabe nunca…
Cuando una persona, a la que no conoces de nada, después de mantener con ella una conversación de una hora escasa te invita a cenar y a compartir con él parte de su tiempo, simplemente porque le pareces un buen tipo… te produce una gran satisfacción, especialmente cuando más tarde te comenta que eso no lo hace casi nunca.
Eso mismo es lo que me acaba de pasar. Antes de ayer, estuve charlando con Thomas, el gerente del hotel y ayer me dijo si me apetecía cenar con él y su novia hoy… mi respuesta fue, por supuesto.
Lo de menos fue la cena, lo mejor la compañía, la conversación y el entorno… estuvimos charlando desde las 19:00 hasta las 0:00, ni que decir tiene que son momentos inolvidables. La cantidad de cosas de las que hablamos y la de anécdotas que me contó, me hicieron pasar una noche mucho más que agradable; increíble su vida, estuvo viviendo prácticamente en todo el mundo.
Con este tipo de conversaciones aprendes un montón de cosas, reafirmas otras que ya sabías y sobre todo disfrutas un montón del momento, que es precisamente lo que yo hice.
En unas horas me voy, dejo Filipinas y continúo mi camino… otra vez con gran tristeza, otra vez dejando un “pedacito” de mi en algún lugar de estas maravillosas islas… Pablo, Ángel, ¿cómo no hemos venido aquí en nuestros viajes?…
Por cierto, Thomas me confirmó la espectacularidad de Sipadan, es instructor de buceo y conoce muchos sitios entre ellos esta famosa isla. Me confirmó que está entre los 3 mejores sitios del mundo para bucear… en una palabra… me puso los dientes muy largos.

Me ha encantado Filipinas, a Carina también, la hemos disfrutado muchísimo, tanto por tierra como por mar.
Ella ya se fue y mañana me voy yo. Fueron casi dos meses muy intensos en los que hicimos de todo, pocas cosas se nos quedaron en el tintero; pero sobre todo hicimos todas aquellas cosas que queríamos.
Chapó para Carina porque fue ella la que preparó más este viaje y lo hizo fenomenal y en su momento tomó muy buenas decisiones, como ir a Moalboal en lugar de a Malapascua, ya que a raíz de eso desarrollamos un viaje muy bonito e interesante.
En unas horas vuelo a Borneo, concretamente a Brunei y desde allí pasaré a Malasia, donde me esperan muchas y espero que muy buenas aventuras…
Maravillosa noche y maravilloso final para Filipinas… no se me hubiese ocurrido un final mejor…










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