Pokhara (Nepal) – Boracay (Filipinas)

Todo empezó a las 6 de la mañana, cuando sonó el despertador, por delante teníamos un largo pero interesante viaje hasta llegar a nuestro destino en Boracay (Filipinas).

El primer paso era coger el autobús que salía de Pokhara a las 7:30 y nos llevaría a Kathmandu para allí coger el vuelo de AirAsia que con destino a Kuala Lumpur en Malasia. El viaje en autobús dura entre 6 y 8 horas, por lo que deberíamos llegar a Kathmandu sobre las 15:00, el avión a Kuala Lumpur salía a las 21:00 por lo que teníamos margen más que de sobra.

Después de ducharnos y meter las últimas cosas en las mochilas nos despedimos de Sita y con un poco de pena nos pusimos en marcha hasta la estación de autobuses, a 15 minutos andando. Al llegar y como una “maliciosa” broma, teníamos unas vistas increíbles sobre las montañas del Himalaya y que nunca se nos mostraron durante las dos semanas que estuvimos en Pokhara.

vista_de_las_montañas_del_Himalaya
espectaculares vistas sobre el Himalaya, asusta ver esos «monstruos» tan cerca

En Pokhara hay una montaña desde la que tienes una visión espectacular de las montañas del Himalaya, es decir, las que vimos desde el Campo Base del Annapurna y alguna más. Para verlas tiene que hacer un día claro, sino aunque vayas no ves absolutamente nada. Justo el día antes de irnos al trekking hubo un día perfecto para haber ido pero como estábamos con los preparativos y no queríamos madrugar tanto lo dejamos pasar, pensamos que vendrían más días. A la vuelta del trekking Carina estuvo muy pendiente, pero no hubo ninguna oportunidad… hasta justamente el día que nos íbamos.

Para regresar a Kathmandu cogimos el mismo autobús que para venir y volvimos a salir puntuales aunque esta vez a las 7:30, el viaje transcurrió exactamente igual que a la ida, con las mismas paradas en los mismos sitios; la primera para desayunar, sobre las 9:30.

La carretera que une Kathmandu con Pokhara discurre entre montañas, que subes y bajas, con una carretera que justamente caben 2 vehículos y que en uno de los lados hay un precipicio que muchos no podrían ni mirar, por lo que los vehículos, sobre todo camiones y autobuses conducen con bastante cuidado.

De repente, cuando llevábamos 3 horas de viaje, nos paramos en un atasco monumental, la línea de autobuses y camiones la podías ver todo a lo largo de la montaña, yo en un principio me “inquieté” bastante porque no sabíamos el motivo de semejante atasco y sobre todo, por el tipo de carretera en la que estábamos, cualquier cosa podría bloquearla indefinidamente. Después de estar 30 minutos sin movernos y con el motor parado me empecé a preocupar, al poco rato empezamos a movernos muy, muy lentamente y con constantes parones.

Finalmente y después de una hora descubrimos el motivo del atasco; una rotonda, si una rotonda que “dirigía” el tráfico entre varias montañas, en una de las cuales había problemas y eso estaba ocasionando atascos en el resto; el problema se medio solucionó cuando llegó la policía y empezó a dirigir el tráfico. A este problema hay que añadir el “colateral” que se produce y que no es otro que la manera que tienen de conducir aquí, es decir, muchos conductores de autobuses y camiones, no “aguantan” la línea o la caravana y se ponen a conducir por la otra hasta que vienen coches de frente y en muchos casos como no pueden volver a meterse otra vez en su carril, bloquean la carretera hasta que su carril se vuelve a mover y pueden volver a meterse en él, así que imaginaros el tremendo caos, yo empezaba a estar más que “cabreado” con estos tipos.

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estación de autobuses de Pokhara

Una vez solucionados los dos problemas volvimos a circular con fluidez. Ya llevábamos un retraso de una hora. A pesar de eso, paramos para comer. Una vez reanudada la marcha y cuando me despierto después de una cabezadita me vuelvo a encontrar el autobús parado, con otra cola de camiones y autobuses por toda la ladera de la montaña y otra vez sin saber el motivo. Otra vez una media hora sin movernos ni un centímetro y con el motor parado y otra vez a “sufrir” un poco. Lo peor de todo era no saber el motivo porque te empiezas a imaginar cualquier cosa y generalmente es lo peor, sobre todo en ese tipo de carretera. Finalmente le preguntamos al chico que teníamos delante y nos dice que están arreglando la carretera y solo puede circular un carril cada vez, ahí ya nos relajamos un poco.

Efectivamente, a los pocos minutos empezamos a andar y pasamos por el trozo de carretera que están arreglando, menos mal que no estábamos muy lejos, esto volvió a suponer otro retraso de otra hora, así que ya llevábamos 2 horas acumuladas.

A pesar de esto y cuando estábamos circulando muy bien, el autobús hace otra parada para ir al baño, exactamente en el mismo sitio que la otra vez y esta vez éramos el único autobús parado, yo no me podía creer que después de tanto retraso acumulado, se siguiesen haciendo todas las paradas, especialmente cuando estuvimos parados más de media hora y quien más quien menos “cubrió” sus necesidades.

Nuevamente en marcha, ahora nos encontramos el problema de que teníamos que subir la montaña y había camiones que iban casi parados y como la carretera es muy estrecha y con tanta curva, adelantar se hace muy difícil.

Afortunadamente no hubo más contratiempos y finalmente llegamos al destino a las 17:30, con más de 2 horas y media de retraso. Nos fuimos a comer algo y a las 18:45 cogimos un taxi para ir al aeropuerto, al que llegamos sin más contratiempos.

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el paseo que transcurre junto al lago, también recorrido por animales (búfalos de agua)

Cuando estamos todos dentro del avión y ya en la pista, nos avisan que tenemos que regresar porque hay problemas técnicos en el avión, así que sin más explicaciones regresamos al punto de partida y tenemos que desalojar el avión. Con el avión ya vacío hace pruebas acelerando los motores y a la media hora nos vuelven a embarcar, parece que está todo solucionado.

Como la mitad del avión va vacío, me muevo a la fila de delante y me tumbo todo a lo largo (3 asientos) y voy dando alguna que otra cabezadita todo el vuelo. Llegamos sin ningún problema y con un vuelo muy tranquilo a Kuala Lumpur con solo un retraso de 15 minutos sobre el horario previsto, salimos a las 22:30 (el horario previsto era a las 21:00) y llegamos casi a las 5 de la madrugada.

Ya en Malasia tenemos 5 horas para coger el próximo vuelo a Boracay (Filipinas), el vuelo sale a las 10:35, así que nos vamos a tomar un café y algo dulce y cuando faltan 3 horas nos dirigimos a facturar las mochilas.

Filipinas te permite la entrada sin necesidad de visado para estancias de un mes (hasta hace poco era de 21 días), pero te pide que enseñes el vuelo de salida del país (igual que nos pasó en Vietnam); una auténtica chorrada, como muchos requerimientos que hacen los países que no se entienden para nada; pero esta vez a diferencia de Vietnam no nos pilló desprevenidos, sino todo lo contrario.

El problema aquí es que la única forma de salir del país es mediante un vuelo, por lo que no podíamos hacer cualquier cosa para salir del paso como hicimos en su momento en Vietnam, reservar un autobús; aquí si que teníamos que comprar un vuelo real y como no queríamos hacer los planes a tan largo plazo decidimos investigar por Internet y por supuesto (en Internet hay soluciones para absolutamente todo) descubrimos una página en la que puedes reservar un vuelo, sin comprarlo, con todos los datos de los pasajeros, día de vuelo, etc, es decir, con todos los datos como si lo hubieses comprado, así que sin pensarlo dos veces eso fue lo que hicimos.

Cuando llegamos al mostrador para facturar las mochilas, la chica nos pide el billete de salida del país, le enseñamos el nuestro y… ningún problema, aceptado, podemos coger el vuelo.

Filipinas obliga a las aerolíneas a que hagan ellas el control y no dejen volar a nadie sin el billete de salida del país, aunque luego permiten cambiarlo y extender o acortar tu estancia si lo deseas, por lo que claramente esta medida es una auténtica… no entiendo porqué hay países que te piden este requisitos que ya veis como se puede esquivar o saltar.

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lago Phewa en Pokhara al anochecer

Así que ahora tenemos libertad absoluta para decidir el próximo paso (aún tenemos un mes para pensarlo) sin presiones y según nos sintamos en ese momento.

Todo este tiempo en autobuses y aeropuertos te permite observar y “analizar” las cosas que vas viendo, por ejemplo, me he dado cuenta que en Nepal todos los autobuses tienen WiFi, pero absolutamente todos, da lo mismo si es de lujo o se está cayendo a trozos, todos ellos tienen las palabras mágicas de hoy en día: WiFi gratuito.

Otra cosa muy divertida de la que me he dado cuenta en los aeropuertos es la forma de vestir que tenemos los que viajamos, parece que vamos a una fiesta de “disfraces”, nos ponemos cualquier cosa, yo creo que lo “peor” que encontramos y que incluso muchas veces no parece lo más cómodo. Además por la vestimenta casi puedes averiguar la duración del viaje, cuanto “peor” vestido, cuanto “peor” conjuntado va la persona, más larga es la duración de su viaje; increíble el desfile de “modelos” que puedes ver en los aeropuertos asiáticos; me gustaría ver a toda esa gente en su vida diaria, seguro que no los reconocería y ellos mismos tampoco se reconocerían.

Una vez más el vuelo fue tranquilo y sin problemas, llegamos al aeropuerto internacional de Kalibo pero todavía nos esperaba un largo camino hasta llegar a nuestro destino en Boracay. Al salir del aeropuerto nos estaban “esperando” con una van para llevarnos hasta Boracay, es decir, Carina se había estado “estudiando” todos los autobuses y barcos que había que coger para llegar al destino y al salir del aeropuerto hay pequeñas furgonetas que te hacen todo el recorrido por el mismo precio, mucho más cómodo, nos llevaban hasta el puerto y allí solo tendríamos que coger el barco para una travesía de 15 minutos.

El viaje en la furgoneta dura 2 horas, salimos a las 15:30, el avión había llegado a las 14:30 y llegamos al puerto para coger el barco a las 17:30.

El barco sale cada 10 minutos… ¿he dicho barco?… hay una barca filipina haciendo el recorrido cada 10 minutos, menos mal que no me dan ningún tipo de miedo los barcos, ni me dan tampoco mareos en ellos, porque ese barquito o barca se movía muchísimo, había un poco de viento y eso provocaba pequeñas olas, pero lo suficientemente grandes para el barquito. Llegando incluso a entrar agua, menos mal que el trayecto fue solo de 15 minutos.

Para coger el barquito, tienes que pagar el pasaje, que es lo más barato y después el impuesto del puerto y por último el impuesto del medio ambiente, al final te juntas con 4 tickets en las manos. Otra verdadera incongruencia. ¿No puedes hacer un solo ticket que recoja todos los impuestos que quieras?, ¿no puedes incluir un solo precio con todos los impuestos habidos y por haber?, ¿por qué hay que hacer un ticket para cada impuesto? Impuesto para el medio ambiente y después te cargas el medio ambiente generando 4 tickets diferentes para cada viajero… en fin.

El último paso una vez llegados a la otra orilla, era encontrar un medio de transporte para llegar a nuestro destino que estaba a solo varios kilómetros. Como siempre nos empiezan pidiendo precios “elevados” solamente por ser turistas, pero con un poco de paciencia y tranquilidad volvemos a conseguir hacer el viaje por menos de la mitad de lo que nos pedían, solamente hay que encontrar a la persona honesta.

Una vez en Boracay y sin saber muy bien porqué nos encontramos frente a un restaurante español “los dos mestizos”, sin poder creerlo y por estar muy cansados y con hambre entramos en él, comprobamos que tiene buen WiFi y decidimos quedarnos a comer algo y de paso utilizar Internet para buscar alojamiento… son las 18:00 horas… el viaje lo empezamos ayer, día 1 de junio, en Pokhara, a las 6:00 de la mañana, cuando sonó el despertador… en total 36 horas de viaje…

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