Moalboal
Filipinas está compuesta por más de 7.000 islas, lo cual quiere decir, entre otras cosas, que moverse por el país resulta un poco “latoso”. No por las distancia, sino por la cantidad de transportes diferentes que hay que coger, barcos, autobuses, jeepneys, triciclos, etc. En una misma jornada puedes llegar a coger hasta 3 medios de transporte diferentes, con sus esperas entre medias, por eso se hace un poco “pesado” viajar por Filipinas, a lo que hay que añadir el tiempo que se “pierde”.

Por eso desde el principio decidimos visitar pocos sitios pero “intensamente”, para salvar tiempo en los desplazamientos.
Viaje: Boracay – Moalboal
Para que os hagáis una idea esto fue lo que tuvimos que hacer para ir desde Boracay hasta Moalboal:
- triciclo (es una moto a la que va unida una especie de sidecar con sitio para 4, 5 o 6 personas) desde el hotel en White Beach hasta el muelle (5 minutos)
- barca para llegar a Caticlán (15 minutos)
- minivan desde Caticlán hasta Kalibo (1 hora, normalmente son 2 pero no había tráfico), aquí pasamos la noche
- al día siguiente nos levantamos a las 5 de la madrugada para continuar el viaje, avión a Cebú (45 minutos)
- autobús desde el aeropuerto al mall (20 minutos)
- jeepney (son una especie de furgonetas muy baratas pero que tienes que esperar hasta que se llenen) hasta la estación sur de autobuses (15 minutos)
- autobús hasta Moalboal (3 horas)
- por último, un triciclo que nos dejó en Panagsama Beach, que así se llama la zona (5 minutos).
Todo esto fue para ir desde el primer destino en Filipinas hasta el segundo y nunca mejor dicho, hubo desplazamientos por tierra, mar y aire. Así que imaginaros como pinta la cosa en esto de los transportes de un lugar a otro.
Uno de los motivos por los que vinimos a Filipinas es, a parte de por querer conocer este espectacular país lleno de islas, poder bucear. Todo el país es espectacular para hacerlo, difícil elegir un sitio concreto, pero nosotros después de leer e informarnos, ya tenemos elegidos unos cuántos.
Moalboal al sur de la isla de Cebú es uno de los mejores sitios para empezar la toma de contacto. Una vez allí, la zona que elegimos para alojarnos fue Panagsama Beach y enseguida nos gustó mucho el sitio, está a 5 minutos de Moalboal.
En Panagsama Beach hay pequeños resorts, sin lujo y pequeños búngalos que tienen mucho encanto porque están pegados al mar. Aquí no hay playa, apenas una poca cuando baja la marea. Esta zona esta llena de corales y el agua está más que transparente, es algo espectacular, dan ganas de tirarse sin pensárselo dos veces, eso sin contar con lo caliente que está.

Al bajar del autobús cogimos un triciclo que nos llevó a Panagsama, donde hay casi tantos alojamientos como centros de buceo, es una pasada, todos en primera línea de mar. No nos costó demasiado encontrar alojamiento y después de instalarnos nos fuimos a dar el primer paseo en busca de un restaurante para cenar.
Los restaurantes son muy chulos, casi todos al borde del mar, una maravilla, nosotros enseguida “elegimos” el nuestro, comida local, platos enormes, buenísima calidad y por supuesto, el mejor precio de la zona. Además la localización era inmejorable, sobre el mar y con unas vistas inmejorables sobre la isla de Negros.
Como hay tantos centros de buceo, de camino al restaurante decidimos preguntar en uno para empezar a tener información y orientación de precios. Nos gustó mucho el centro y el material de buceo, mañana veremos alguno más para comparar.
El primer día en Moalboal lo tomamos de “descanso” antes de empezar con el buceo. Pero antes de hacer nada fuimos a ver otro centro que había estado viendo Carina en Internet la noche anterior y que aparentemente es el mejor valorado de la zona, su dueño es Cameron.
La impresión fue fenomenal, el centro se llama Cebu Dive Center y su dueño es muy agradable; nos gustó el centro y los materiales, esto unido al precio nos hizo muy fácil la elección, aquí haremos las primeras inmersiones, 5 en total que nos salen a 20€ cada una, un precio buenísimo. Con la decisión tomada nos fuimos a disfrutar del día.
Las Cascadas de Kawasan
Muy cerca de Moalboal hay unas cascadas muy bonitas y que merece la pena visitar, así que alquilamos una moto y nos fuimos a las cascadas de Kawasan que están a 40 minutos por una carretera que transcurre pegadita al mar y sin problemas de tráfico, por lo que el trayecto se hace muy agradable.
Las cascadas de Kawasan me recordaron mucho a las de Laos, pero mientras las de Laos eran más bonitas, en estas podías bañarte mucho mejor. Son 3 cascadas diferentes, la primera es la más turística, por ser la más cercana, además tiene la cascada más grande y un par de restaurantes; había bastante gente sobre todo filipinos, pero menos de los que nos esperábamos, quizá por ser día de semana; nosotros nos la saltamos.
La segunda ya tiene menos gente, la cascada también es bastante grande y tiene un restaurante; pero también nos la saltamos. Para nosotros la mejor fue la tercera, y fue en la que nos quedamos; queríamos haber visto las tres antes de decidirnos; además ésta tenía una cuerda con la que tirarte al agua, así que lo pasamos muy bien haciendo fotos y vídeos. Es la que tiene la cascada más pequeña de las tres. En total estuvimos una hora y media.
Aquí fue donde se nos estropeó la cámara de agua, todo el viaje (6 meses ya) con la cámara para por fin poder disfrutarla en los buceos de Filipinas y un día antes de empezar se nos estropea, a veces no se entiende por qué pasan las cosas. Culpa mía porque la noche anterior no cerré la cámara después de haber copiado fotos en el ordenador; y culpa de Carina por no haberse fijado si la cámara estaba cerrada antes de meterse con ella en el agua. Lleva 3 días metida en arroz, a ver si la salvamos, la lente está totalmente condensada, no sé si conseguiremos eliminar esa condensación.
A la vuelta pasamos por White Beach, Carina quería verla y despejar la duda que tenía porque al principio no sabía si alojarnos en la playa o en Panagsama que es donde finalmente nos alojamos.
Al final acertamos de lleno, porque la playa no es para nada blanca, es muy pequeña y había muy pocos alojamientos y todos muy básicos; muchísimo mejor donde estamos; para nosotros sin comparación.
Una vez de vuelta, entregamos la moto y nos fuimos a cenar, para prepararnos para las inmersiones de mañana, serán las primeras del viaje.
Los buceos empiezan a las 8:30 por lo que tienes que estar allí media hora antes para preparar el material. Nosotros nos levantamos a las 7:00, fuimos a desayunar algo y a las 8 en punto estábamos en el centro de buceo. Después de elegir el material nos pusimos en marcha.
Frente a Panagsama, no hay playa, es todo roca y coral, por lo que puedes bañarte sin problemas y a poca profundidad, sobre todo con la marea alta.
Con la marea baja es bastante complicado porque casi no hay agua, a unos 100 metros de la orilla o menos desaparece todo y el mar cae en picado. Es lo que ellos llaman el muro y ahí es donde buceamos. Evidentemente hay diferentes sitios a donde ir, siempre en barca.
Esta zona se caracteriza fundamentalmente por el inmenso coral que hay y en las buenas condiciones en las que está. Además puedes ver muchas tortugas y todos los peces que quieras de todos los tamaños.
Buceos en Moalboal
El primer día hicimos 3 buceos, a las 8:30, a las 11:00 y a las 14:00. Cada vez que terminábamos uno volvíamos a tierra y eso es algo que se agradece porque se descansa mucho mejor.

Como toma de contacto estuvieron muy bien, nos gustaron mucho, el coral es espectacular y vimos muchas tortugas, nadando, comiendo, durmiendo… a parte de bastante peces de todos los tamaños, muy contentos como punto de inicio.
Pero lo mejor de esta zona, el tesoro que esconde, es la posibilidad de ver y nadar con bancos de sardinas, algo realmente impresionante.
Si entráis en Youtube y buscáis “bucear con bancos de sardinas en Moalboal”, veréis a lo que me refiero. Seguro que algunos los habéis visto en algún reportaje de la 2, mi cuñado segurísimo, ya que es un aficionado a estos programas, creo que es la única persona que de verdad se “traga” todos los reportajes de la 2; así ahora sabe tanto de animales su hija.
Pues bien, lo mejor de todo es que para bucear o nadar con estos bancos de sardinas, no tienes que saber bucear, basta con hacer snorkel (solo con gafas y tubo), realmente increíble y difícil de creer si no os lo estuviese contando yo. Después de hacer los tres buceos Carina se metió a hacer snorkel y a los 2 minutos ya me estaba llamando toda emocionada para que fuese corriendo a ver aquello y eso fue lo que hice.
De verdad que no tengo palabras. Como sabéis las sardinas van en grupos gigantescos para protegerse y se mueven muy rápidamente cambiando bruscamente de dirección, todo el rato, en cuanto ven algo de peligro. Nadar contra ellas y ver como se van apartando a tu paso es alucinante.
En una de las veces, al nadar contra ellas, me rodearon como si estuviese metido en un túnel de sardinas, estaba rodeado de sardinas excepto por encima, de verdad que es una sensación muy, muy especial. Así estuvimos jugando con ellas un buen rato, Carina más de una hora y yo hasta que me picó una medusa en un brazo y me tuve que salir, algo sin importancia que al poco de echarle vinagre me desapareció; pero que en un primer momento fue un poco molesto.
Bucear te deja bastante cansado, teniendo en cuenta que lo hicimos a bastante profundidad 25 metros y 3 buceos seguidos, a mi me dejó bastante echo polvo, sobre todo por ser la primera vez; así que después de cenar me fue muy fácil conciliar el sueño.
Frente a Panagsama hay una isla muy pequeña llamada Pescador… allí tuvo lugar el que hasta ahora es el mejor buceo de mi vida. Sinceramente no tengo mucha experiencia, es decir, no he buceado en muchos sitios en el mundo, pero sí he buceado, por ejemplo, en la Gran Barrera de Coral en Australia y me atrevería a decir, que este buceo lo superó. Creo que la mejor descripción es decir, que es como si estuviésemos dentro de un acuario gigantesco.

Visibilidad absoluta, unos 20 metros, unos corales increíbles y muchísimos peces. Tanto Carina como yo, ella tiene un poco más de experiencia, salimos totalmente impresionados. El fondo marino parecía una alfombra con la cantidad de corales que había y tan bonitos.
Ya nos habían dicho que la isla de Pescador era la “joya” de la zona, pero nunca nos imaginamos tanto. Vimos tortugas, otra vez bancos de sardinas, aunque más pequeños que los del día anterior y por supuesto peces.
Espectacular ver un grupo de peces, todos de un color, entorno a un coral, comiendo; un poco más allá ver otro grupo de otro color diferente, otro poco a la derecha otro grupo de otro color… así todo el rato una auténtica pasada. La suerte que tuvimos y una de las razones de que sea tan bonito este sitio es que hay mucha corriente, lo que permite que el coral esté siempre “limpio”, pues bien, justo ese día no había nada de corriente, lo cuál nos permitió disfrutar al máximo de esta inmersión.
Otra de las cosas que me encanta de poder hacer estos viajes, es ver en primera persona todo aquello que has estudiado o leído cuando eras pequeño. En este caso pude ver en su medio natural el pez león o pez escorpión que una vez me había enseñado mi padre cuando era pequeño y recuerdo que me había dicho que era muy venenoso, pues fue muy especial poder verlo en el mar. Para ser sinceros me daba más miedo verlo en el acuario que en el mar.

Una vez terminada la inmersión en la isla de Pescador, regresamos para realizar la última de ellas. Una pena esta última porque el sitio era bueno, pero venían con nosotros otros dos buceadores que no tenían demasiada experiencia así que el divemaster estuvo más pendiente de ellos que de enseñarnos cosas; un verdadera lástima. Aún así quedamos muy contentos de nuestras 5 primeras inmersiones en Filipinas, vendrán muchas más.
Nuestro siguiente destino es continuar hacia el sur, pero cambiando de isla…






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