Luang Prabang
Si Hoi An es la joya de Vietnam, Luang Prabang lo es de Laos y para mucha gente también del Sudeste Asiático, motivo por el cuál llevaba mucho tiempo queriendo visitarla.
Extrañas sensaciones cuando la vi por primera vez, seguramente debido a las altísimas expectativas que tenía. De entrada me dejo un poco «frío», pero como muchas veces me pasa, sabía que todo era cuestión de tiempo y de conocerla un poquito más.
Salí a las 9 de Vang Vieng en una minivan y llegamos a las 13 horas, en un viaje mucho más cómodo de lo que me imaginaba en un primer momento. Lo primero que hice fue buscar alojamiento y lo encontré muy bien situado que era lo que quería para poder disfrutar cómodamente de la ciudad. Una vez instalado me fui a tener el primer contacto con ella.
Luang Prabang es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en concreto su parte vieja (que es donde yo estaba alojado). Esta parte “vieja” gira entorno a una calle, bastante larga por cierto, en la cuál se celebra todas las noches el mercado nocturno (en parte de ella) que dura desde las 16:00 horas aproximadamente, que es cuando se empiezan a instalar las primeras «tiendas», hasta las 21:30 que es cuando empiezan a recoger. Muy especial ver como cambia la fisonomía de la calle cuando se instalan en ella las tiendas del mercado.
En esta calle también se encuentra el Palacio Real y los mejores y más bonitos templos de Luang Prabang, también se concentran los hoteles y restaurantes más orientados al turista, por precio y por tipo de comida, muy occidental, así como las agencias de viaje que ofrecen todo tipo de tours para los turistas.
Por cierto, en el mercado nocturno también hay una pequeña calle en la que sirven comida de buffet, es decir, coges un plato y te lo llenas de la comida que ofrecen, hasta que no te quepa más y pagas 1,5 $, lo único que en este buffet no tienes carne, ni pescado, evidentemente. En esa pequeña calle había 3 o 4 puestos; pero yo iba a otro que estaba fuera de esta calle donde solo había un puesto y la comida tenía mejor pinta y estaba mejor preparada como pude comprobar y solo costaba 1 $.

Es muy fácil dejarse atrapar por Luang Prabang ya que es una ciudad muy tranquila y relajada, rodeada de templos y fácil de recorrer, por lo cuál te hace sentir muy cómodo tanto que te resultará muy difícil irte.
Una vez más el primer día la recorrí sin rumbo fijo, para ver que me descubría; el segundo hice una excursión y los siguientes continué explorando la ciudad y visitando todos y cada uno de sus bellísimos templos (hablé con algún monje), aproveché también para subir al pequeño monte que hay en el centro de la ciudad y justo en frente de la parte vieja para ver un poco las vistas sobre el entorno y sobre la ciudad, quería aprovechar la puesta del sol pero la niebla que había en el horizonte no lo permitió, aunque el monte estaba lleno de gente. En total he estado 5 días y 4 noches.

A parte de concentrarse aquí muchos templos, según dicen también se encuentran los más bonitos e importantes de Laos, así que no iba a perder la ocasión de verlos todos o casi.
Tengo que decir que solo me moví por la parte vieja y que apenas vi un poco del resto de la ciudad la parte más próxima a ésta; y efectivamente poco a poco pasó eso que me imaginaba, que cada vez me fue gustando más y más, hasta correr el riesgo de verme «atrapado».
En Luang Prabang hay varias excursiones que destacan, unas cuevas, unas cataratas y un recorrido por el Mekong, yo alquilé una moto y quería ir a ver la cueva y las cataratas que son tres; sin embargo, el día del recorrido estuve leyendo que la cueva no era gran cosa, solo el hecho de que había miles de budas que los locales habían ido dejando allí, es decir, que la única atracción de la cueva eran los budas y no la cueva como tal. Así que descarté hacer la excursión a la cueva y decidí dedicarle más tiempo a las cataratas.

Al alquilar la moto y comentarle al chico el recorrido que quería hacer, me comentó que la segunda catarata a la que quería ir no merecía la pena porque no había agua, estamos en la temporada seca. Por lo que finalmente, todo mi recorrido inicial se quedo reducido a una catarata, pero una catarata que me iba a sorprender mucho.
Kouang Si Waterfall es un » complejo» de cascadas y pequeñas pozas donde puedes bañarte y disfrutar de un día muy agradable con tu familia o amigos, pero esto desde mi punto de vista, le quita un poco de belleza al entorno. El sitio en si es muy bonito, pero al estar lleno de gente comiendo, bañándose… mata un poco esa belleza.
Sin acercarse ni siquiera mínimamente a su enorme belleza, me recordó alguna parte del parque nacional Jiuzhaigou en China.

Pero si bien la parte de las pozas y las cascadas es hermosa la parte superior donde «nace» la mayor cascada, es casi más bella, abundante vegetación, río de poca profundidad, casi estaba solo cuando llegué y es ahí donde me di un baño en un agua muy refrescante que me supo a gloria ya que hacía bastante calor.
Los días siguientes los empleé en disfrutar más de la bella Luang Prabang, me recorrí todos y cada uno de sus rincones y traté de descubrir el mayor número de templos posibles, pero para que no me atrapara en sus «redes» también empecé a preparar el momento de la partida.


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