Ifaty Spiny Forest
35 días de viaje y ni uno solo igual al anterior, todos totalmente diferentes, una de las razones por las que viajar es como una droga, por lo menos para mi, cada día que va pasando te va enganchando más y más, hasta correr el riesgo de no poder dejarlo nunca.
Ya estamos en la playa, más concretamente en Residence Eden Eco Lodge, qué lugar más increíble. Creo que jamás les estaremos lo suficientemente agradecidos a Christoph y Klaus el que nos hayan “adoptado” estos días, con ellos hemos descubierto sitios y vivido experiencias que de otra forma las hubiésemos perdido.
Aquí nos quedaremos unos días para relajarnos y asimilar todo lo que hemos visto y vivido estas casi dos semanas que llevamos en Madagascar.
También tendremos que buscar la forma de volver al mismo sitio desde donde hemos iniciado el viaje, Tana y ver que hacemos a partir de entonces. Aún nos quedan muchos sitios por descubrir y muchas aventuras que vivir en Madagascar.
Después de levantarnos a las 5 de la madrugada, Christoph, Rolf, Carina y yo nos fuimos a visitar el Ifaty Spiny Forest, que está a una hora y media de Toliara por un camino de tierra que transcurre paralelo al mar hacia el norte.
El Ifaty Spiny Forest es un pequeño bosque con diferentes tipos de plantas y animales, no muy grande y por tanto muy fácil de recorrer, pero para mi lo más importante de este bosque fueron los baobabs. Éste es un árbol muy peculiar, tanto por su forma como porque puede llegar a vivir 4.000 años!, vimos uno de 1.200!. La forma de saber la edad es a través del carbono 14, toman fibras del interior del árbol y mediante este método obtienen su edad, por el exterior es imposible saberlo.
Este tipo de árbol ya lo habíamos visto Carina y yo en Tanzania, pero en Madagascar es donde hay más y de donde son originarios. En cuanto a los animales, vimos un escorpión, muy pequeño y muy peligroso, arañas, cucarachas feísimas, en general animales no demasiado atractivos.
Al terminar volvimos al hotel, recogimos a Klaus y su mujer y nos fuimos, ahora sí, directos a la playa que es donde estamos ahora.
Este es el punto y final de nuestra travesía hacia el sur y el fin de trayecto con ellos. Klaus, su mujer y Rolf se iban a volver hoy mismo a Tana, pero al final decidieron quedarse una noche y marcharse mañana por la mañana.
En cuanto a Christoph se quedará 4 noches al igual que nosotros.



Deja una respuesta