Hanoi, capital de Vietnam
El plan inicial era que Carina hiciera Vietnam y yo Laos y encontrarnos nuevamente en Phnom Phen, la capital de Cambodia. Ella había estado en Laos en su vuelta al mundo y yo me había recorrido Vietnam en 2007 con Angel, Pablo y Gonzalo. Pero Vietnam es espectacular así que me animé a volver con Carina y de paso ver cuanto ha cambiado el país en los últimos 9 años.
Hanoi es la capital de Vietnam y para mi, la capital más atractiva de toda Asia, si ya me gustó mucho la otra vez que estuve, esta segunda vez me ha gustado todavía más. La ciudad en sí es un caos, pero un caos con cierto orden que la hace muy especial y para mi muy diferente.
Lo primero que te llama la atención de Hanoi es la cantidad de motos que hay, son 7 millones y medio de personas y 4 millones y medio de motos, es decir, aquí todo el mundo tiene una moto, son baratas y las traen sobre todo de Japón (Honda).
Con tal cantidad de motos el “caos” está garantizado. Aquí no hay pasos de peatones, bueno sí que los hay, pero ellos nos los “ven”, las motos nunca se paran, para cruzar la calle tienes que empezar a andar despacio y sin pararte y ellos te van esquivando. Para dejarse “ver” o sentir, van pitando todo el rato, por lo que imaginaros la maravillosa “música” que hay por toda la ciudad. La primera vez impresiona y “asusta” un poco, a partir de la segunda es divertidísimo; como divertido fue ver a Carina cruzar por primera vez ya que no sabía como hacerlo, igual que me pasó a mi entonces.
Con tal cantidad de motos, las aceras no existen porque están ocupadas por ellas, así que los peatones tenemos que andar por la calzada, lo cual implica que tienes que ir esquivando las motos aparcadas, las motos que circulan y la gente que viene andando en dirección contraria, lo dicho un “caos” pero bastante “organizado” y para mi “precioso”.
Es la segunda vez que estoy en esta ciudad, contando todos los días entre la primera y segunda vez, habré estado unos 5 días en total, pues bien en todo ese tiempo no he visto ningún accidente, choque o demás; lo cual quiere decir que saben lo que hacen. Es un placer sentarse en una cafetería viendo hacia la calle y disfrutar del “caos”.
Lo segundo que te llama la atención de Hanoi es al caer la tarde, lo que queda de las aceras es ocupado por familias enteras cocinando y cenando, aquí está el primer gran cambio que noté, esta vez he visto menos cantidad que hace 9 años, con la cantidad tan grande de motos que hay en las aceras ya no hay espacio para nada más, aunque de noche suelen guardar las motos en casa. Aunque todavía es un espectáculo y hay mucha gente comiendo en la calle, tengo la impresión de que la otra vez había más.
Para mi estas dos cosas son lo que hacen tan especial a Hanoi y tan diferente al resto de ciudades asiáticas, es cierto que en todas ellas puedes comer en la calle, pero como lo ves aquí no lo ves en ninguna otra, sobre todo la parte vieja, “old quarter”.
Comer en la calle es una “obligación” en Asia, especialmente en Hanoi y nosotros lo hemos hecho todos los días, además una vez que lo haces ya no quieres sentarte en un restaurante. Al ser comida local esta deliciosa y es baratísima.
Evidentemente todo esto hace que la ciudad sea un jaleo que muchísima gente odia, pero que a mi me encanta porque para “perfección” y orden ya tenemos Europa.
La parte más especial y con más encanto de Hanoi es la parte vieja (old quarter), las calles son estrechas, pequeñas y es donde se concentra todo el “sabor” de Hanoi.
Cómo me gustas Hanoi, te volveré a echar de menos.



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