Antananarivo
Ayer nos levantamos sin prisas y estuvimos toda la mañana en la guesthouse preparando el viaje, sobre las 13:30 nos fuimos a tomar el primer contacto con Antananarivo, aunque ella prefieren que la llamen Tana.

Sin palabras… tremenda la ciudad, no me puedo creer que esta sea la capital del país. Está muchísimo peor de lo que yo me imaginaba, muchísima suciedad por todos lados y mucha, mucha pobreza, muy fuerte la impresión.
Salimos con la idea de ir callejeando un poco hasta llegar a la Oficina de Turismo, en el centro de la ciudad… nunca había visto nada igual, aún estoy muy sorprendido, había muchísimos niños descalzos y llenos de suciedad que para quitársela habría que ponerlos antes en remojo. Tremenda la impresión que me he llevado y Carina ni os cuento, me preguntó varias veces si la India no era peor y le dije que Delhi no, el centro de la capital para nada. Me recordó un poco a ciertas partes de Benarés, pero es que allí te lo esperas, pero aquí en el centro de la capital…
Pasamos por un mercado callejero, que era una calle estrecha y… yo creo que los pollos que vimos llevaban muertos una semana y allí estaban como si fuesen frescos, la carne tenía más moscas por centímetro cuadrado que arena hay en la playa, tremendo; Carina también me dijo, viendo lo que veíamos; a más de uno que conozco no le vendría nada mal ver todo esto…

Por cierto, todo el rato que estuvimos callejeando, no vimos a ningún europeo, ni turista, por lo menos que nos diésemos cuenta. Otra cosa que me llamó mucho la atención es la cantidad de gente que hay por la calle, las calzadas prácticamente no existen, son baches, uno detrás de otro, los coches circulan a 10 km/h.
Ante tal panorama, ni se me ocurrió sacar ninguna foto, sobre todo de la gente, no me parecía ético, ni tenía ganas, estaba muy sorprendido con lo que estaba viendo, las fotos que veis son del segundo día cuando fuimos al mercado, algunas sacadas a distancia y con cierto disimulo.
Finalmente llegamos a la Oficina de Turismo, donde obtuvimos un poco más de información sobre el viaje alrededor de Madagascar y desde allí nos fuimos a comer/cenar a un restaurante local; buenísima la comida, tomé Cebú y estaba riquísimo, muy parecido a la ternera y muy sabroso, por cierto.

Hoy por la mañana seguimos preparando el viaje y a eso de las dos nos fuimos a conocer el mercado central de Tana.
Durante mis viajes ya he visto muchos, me encantan, descubres cosas increíbles y sobre todo te permiten ver como son los pueblos o ciudades.
Pues el mercado de Tana es gigantesco, creo que el más grande que he visto nunca. Además está en un sitio curioso, empieza en lo alto de unas escaleras y al final de las mismas se extiende en todas direcciones. Enorme!. La parte de las escaleras es la más organizada y limpia, los puestos están en los descansillos.

Una vez bajamos todas las escalera, empezamos a pasear por el mercado y Carina me dice: mira, la carne; ¿quieres verla?; por supuesto, le dije; y allá que nos vamos… a los 10 pasos… menudo olor más nauseabundo, irrespirable, tuvimos que salir de allí corriendo; no entiendo como pueden aguantar el olor y segundo comer esa carne; pues estuve con el dichoso olor metido dentro bastante tiempo, se me revolvió todo.
Seguimos andando y prácticamente nos recorrimos todo el mercado, ves de todo, creo que no hay nada que no puedas encontrar aquí, había muchísima gente, pero la verdad que no nos molestaron para nada, pudimos verlo todo tranquilos y sin agobios; eso es una de las cosas que me empieza a llamar mucho la atención, la gente te respeta y no te agobian como en otros sitios, si les saludas, te devuelven el saludo con una sonrisa. Hoy ya hicimos las primeras fotos del mercado.
Después de 3 horas nos volvimos a la guesthouse para irnos a cenar a otro restaurante local que hay cerca del hotel que hace unas empanadillas de pollo espectaculares y unas samosas de carne todavía más ricas, aunque después de la carne que vi en el mercado…
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