Trou aux Biches y Mont Choisy
Según dicen por aquí, las playas del norte son las mejores. Hoy conocimos Trou aux Biches y Mont Choisy. Son dos playas que están seguidas, una a continuación de la otra, pero separadas por un hotel y varias casas particulares, aunque se puede ir andando por la orilla de una playa a la otra.

Pues bien, lo que hemos visto hoy ha sido como estar en dos países distintos con solo andar diez minutos, alucinante!.
Antes de nada aclarar que en Mauricio ningún hotel tiene la exclusividad de la playa, aquí todas son públicas y aunque los hoteles pongan sus hamacas y sus sombrillas, tú tienes el mismo derecho a estar allí que ellos.
Trou aux Biches, es una playa muy estrecha, prácticamente ocupada en su totalidad por un hotel espectacular, cuyas habitaciones son búngalos y está «metido» en un bosque de palmeras, el ambiente me encantó, no puede ser mejor. Evidentemente la arena de la playa estaba llena de hamacas del hotel. Recorrerla te lleva unos 10-15 minutos más o menos. Allí estuvimos por la mañana, después compramos algo en lo equivalente a un «chiringuito» de playa y nos lo comimos en la playa, algo local muy sencillo pero delicioso y al terminar paseamos desde Trou aux Biches hasta Mont Choisy.

El espectáculo al llegar a Mont Choisy fue grandioso. La playa es más ancha que Trou aux Biches y tiene una gran arboleda (en lugar del hotel de 5 estrellas). Pues lo que nos encontramos fue una auténtica “romería”. La playa estaba abarrotada de gente, en el agua, en la arena, en la arboleda, en tiendas de campaña, no cabía un alma, la gente acampando, comiendo, descansando, jugando, durmiendo… alucinante, Carina y yo no dábamos crédito a lo que estábamos viendo, menudo espectáculo teníamos ante nosotros, por supuesto nos la recorrimos entera. Todo era gente local.
Habíamos pasado en solo 10 minutos a otro “mundo” completamente distinto, por un lado el lujo, el dinero y un hotel de 5 estrellas y en el otro, la sencillez, la normalidad y la pura naturaleza (no había ningún hotel). Nos quedamos muy sorprendidos porque no nos lo esperábamos, aunque nos encantó haberlo descubierto, fue algo interesante de ver.

Después de disfrutar el momento y el contraste que estábamos viendo, nos volvimos sobre nuestros pasos y nos dimos un último baño antes de ir a cenar al pueblo, para volver al hotel del “amor”.
Curioso como acabamos alojados en el hotel del “amor”.
La isla la dividimos en 3 etapas el centro y suroeste, el norte y el sureste, para así tener una visión completa de la isla. Pues bien, debido a las fechas que son y que este año fin de año coincidió en fin de semana, está todo mucho más ocupado que de costumbre, ya que por un lado están de vacaciones los turistas y por otro los locales, por lo que es muy difícil encontrar un alojamiento de precio digno.
Finalmente Carina encontró uno y allá que nos fuimos para nuestra estancia en el norte de la isla. Al llegar no le gustó nada y además mientras esperábamos un huésped nos dijo que era horroroso, así que decidimos irnos, Carina se adelantó y a los 15 minutos volvió y me dijo que había encontrado uno muy limpio y que estaba muy bien; y por el mismo precio, para allá que nos vamos sin pensarlo.

Llegamos y efectivamente todo muy limpio y muy bien puesto, las habitaciones más que decentes y con aire acondicionado (que aquí es imprescindible) y el precio lo mejor. Y cuando ya estamos alojados en la habitación empezamos a atar cabos y cosas que habíamos visto y nos habían llamado la atención del hotel.
De entrada cuando Carina lo encontró y estuvo preguntando el precio, le querían cobrar por horas y a ella le resultó extraño, después cuando estábamos en la recepción del hotel hablando, entraban parejas de jóvenes…
Resulta que es un hotel para parejas, jajajajaja por eso nos querían cobrar por horas, ahora lo entendíamos, nos empezamos a reír sin poder parar. Divertidísimo!!!
Lo hablamos para ver qué hacíamos pero, el hotel está muy bien, el precio mejor y no vamos a encontrar nada por la zona; y solo perderíamos tiempo, por lo que decidimos ampliar la estancia a todo el tiempo que estemos en el norte, 3 noches. Así que me voy a hablar con Habib y se lo cuento, el flipa y me dice que es un hotel “especial” y yo le digo que ya lo sabemos y nos empezamos a reír, pero que no nos importa, que solo vamos a estar en el hotel para dormir. Nos dice que el precio es el doble porque ya no serán 12 horas sino 24; pero mejor que hable mañana con la encargada.

Encantadora, no tuve ni que decirle nada, el mismo precio por el día entero, me volví a reír mucho con ella porque me “recordó”, otra vez, que era un hotel “especial” y yo le expliqué que estábamos viajando y que no encontramos nada mejor y que no nos importaba; pues por su parte no había ningún problema, es más estábamos justos de dinero y teníamos que ir a sacar y ella nos dejó dinero para coger el autobús, sin ni siquiera yo pedírselo.
Así que aquí pasaremos 3 noches, en el hotel del “amor”. Por cierto, no paró de repertirme que no nos preocupásemos por nuestras cosas, el hotel es 200% seguro, palabras textuales. Cámaras tenían por todas las esquinas. Cuando ya nos íbamos para la playa queremos entrar una vez más en la habitación y la llave no funciona, ellos tampoco la pueden abrir y usan un destornillador de palanca para abrir la puerta en 0 segundos y me dice: y yo te acabo de decir que el hotel es muy seguro y nos empezamos a reír otra vez. Cerramos la puerta otra vez y nos fuimos a la playa sin ninguna preocupación.
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