Sihanoukville

Recuerdo que cuando estuve en Camboya con Ángel, él quería haber venido unos días aquí para estar en la playa, pero no teníamos tiempo y al final no vinimos.

atardecer

Sihanoukville es el sitio más turístico de Camboya en cuanto a playa se refiere, tiene muchas en su entorno aunque todas alejadas del centro de la ciudad, por lo que tienes que elegir en cuál quieres alojarte. Nosotros elegimos Otres Beach, bueno más bien fue elección de Carina y de nuevo acierto total; aunque era la más alejada, sin duda alguna también era la mejor, como pudimos comprobar posteriormente. Frente a Sihanoukville también hay muchas islas donde poder hacer alguna escapada durante unos días.

La playa de Otres se divide en 3 partes, Otres 1, al principio; Otres Village en el medio y Otres 2 al final. Nosotros nos quedamos en Otres Village, justo en el medio y a unos 10 minutos andando por la playa de las otras dos. Tanto Otres 1 como Otres 2 tienen bungalos y restaurantes casi encima de la playa, por lo que es una delicia sentarse a comer, tomarse un café o un zumo en alguno de ellos.

Otres beach

Otres Village esta más en el interior y entorno a un río y se parece más a un pueblo, es decir, tienes más opciones. Nuestro hotel estaba a 5 minutos andando de la playa, que no esta mal; y al mismo tiempo teníamos la vidilla del «pueblo».

Las otras playas alrededor de Sihanoukville están más enfocadas a mochileros y fiesta con muchos restaurantes uno al lado del otro. Otres es una zona mucho más tranquila y con un ambiente más relajado.

La playa de Otres mide 3 km de largo y es prácticamente recta, su arena es casi blanca y bastante fina y el agua muy clara y tremendamente caliente, tan caliente que no te refresca, tan caliente como cuando te duchas en casa, tan caliente que te acaba «no gustando». Quitando Otres 1 y 2, que ocuparan 1 km entre las dos, los otros 2 km de playa están «salvajes» sin construcciones y con árboles que dan un poco de sombra.

las preciosas medusas

Con todas estas características creíamos que estábamos en un paraíso hasta qué descubrimos la «trampa»; hay medusas en el agua, especialmente durante el mes de abril, un inconveniente que nos frustró un poco el «paraíso». No son de las peores, es decir, no son mortales ni potencialmente venenosas, pero aún así pueden hacer daño, aunque dicen los locales que no demasiado. En abril del año 2011 hubo una invasión de más de un millón de medusas, increíble pero cierto y más increíble todavía el que haya tenido la paciencia de contarlas… jejejeje

Así que aunque te bañas, no estás tranquilo del todo y siempre estás viendo a tu alrededor. El primer día que llegamos y nos vamos a dar un baño, sin saber nada, a los 5 minutos de estar en el agua veo a mi alrededor y estoy rodeado, así que fuera del agua inmediatamente, aunque te digan que no hay problema nunca sabes como va a reaccionar tu cuerpo. Además aparecen de la nada, no ves ninguna y en cuanto vuelves a mirar tienes 4 o 5 muy cerca.

Sihanoukville

La verdad es que son bonitas, de un color azul turquesa y gracias al color las puedes distinguir, aunque algunas son más transparentes y difíciles de descubrir. En días posteriores vimos menos que los dos primeros días, porque dependen mucho de las corrientes que haya.

Estuvimos 6 días en Sihanoukville, haciendo cada día algo diferente ya que a ninguno de los dos nos gusta estar tirados en la arena. El primer día nos recorrimos la playa y la villa donde estábamos alojados para conocer la zona. El segundo día alquilamos una moto para ir un poco más lejos y ver los alrededores y el resto de playas, ahí fue cuando nos dimos cuenta que nuestra zona era de lejos la mejor. El tercer día alquilamos el típico tour por las islas de los alrededores, auténticos paraísos con un agua todavía más cristalina y un poco más fresca (aunque todavía caliente) cosa que se agradece. Cabañas totalmente básicas y en estado casi salvaje prácticamente sobre la arena, donde puedes perderte unos días en auténtica soledad.

de kayak por el rio

El cuarto día nos fuimos a desayunar a un restaurante que alquilaba gratis unos kayaks, así que después del desayuno-comida (brunch), nos fuimos a dar un paseo en kayak por el río que en muchas partes me recordó al que pasa por la finca de mis padres y que tantos veranos disfrutamos cuándo éramos niños.

El último día lo empleamos en disfrutar de paseos por la playa y tomar zumos en sus restaurantes al borde del mar y por la noche fuimos a cenar a un restaurante italiano, primera vez desde que estoy en Asia que no como comida asiática, pero es que nos lo habían recomendado muy encarecidamente así que decidimos acercarnos a ver si era cierta tanta «fama» y realmente lo es, fantástico restaurante. Eso nos permitió hablar con los dueños y enterarnos de cosas muy interesantes de la zona.

Son una pareja de italianos, ya no jovencitos, que montaron el restaurante y el hotel con 6 cabañas hace 6 meses y les va muy bien, de hecho tenían todas las cabañas ocupadas y según nos dijeron el restaurante lleno todas las noches, esto nos lo comento el cocinero, en parte porque es el único restaurante italiano de la zona y la comida es muy buena como pudimos comprobar.

los zumos y cafes en la playa

También nos estuvieron contando que la zona donde estamos, Otres Village, se acababa de empezar a desarrollar hacía apenas 9 meses, que antes no había prácticamente nada y que todavía iba a crecer mucho más. Le pregunté si era difícil montar un negocio como el que el tenía y nos dijo que era facilísimo, que el gobierno no te ponía ningún problema, más bien todo lo contrario; de hecho en la zona hay algunos expatriados que han montado sus hoteles o restaurantes y sin invertir demasiado dinero. Así que si alguien busca una retirada un poco exótica ya sabe donde ir.

Al terminar de cenar estuvimos viendo sus cabañas y la verdad que están hechas con un gran gusto entorno a una piscina, que hace del lugar muy apetecible, exactamente igual que el restaurante.

Aprovechamos para seguir preguntándole cosas y una de esas preguntas fue qué iba a pasar con la gran extensión de terrenos que hay enfrente a la playa y nos contestó lo que nos imaginábamos, grandes cadenas de hoteles se van a instalar ahí próximamente, de hecho ya están preparando toda la infraestructura, luces, alcantarillado, etc, pero no van a estar en primera línea de playa, las parcelas están separadas de la playa por un camino de tierra. Parece ser que la van a respetar y por lo que vimos estos días de momento lo están haciendo.

anochecer

También nos contó que todos los restaurantes y hoteles que están «encima» de la playa se tienen que retirar 50 metros para atrás, es decir, lo de la playa va en serio, aunque sea difícil de creer, por ahora van a seguir respetando la todavía hermosa playa que tienen y no van a cometer el mismo error que en las demás playas donde los hoteles y restaurantes están sobre la misma arena.

Este “aviso” para retirarse de la playa también es inmediato, de hecho se lo han comunicado de un día para otro, concretamente en el mes de marzo, les enviaron una carta donde les decían que tenían que irse, protestaron y pidieron respetar la temporada alta, lo consiguieron así que tienen que moverse a partir de esta semana que es cuando empieza el año nuevo y con ello se termina la temporada.

Fenomenal que se respete la playa, eso debería ser incuestionable, lo que ya no está tan bien es que avisen de hoy para mañana, nos contó el caso de un italiano que se gastó en enero 70.000 $ y en marzo les llego la carta, ¿de verdad nadie sabía, ni le pudo avisar de lo que iba a pasar?, resultado inversión totalmente perdida; sin embargo, para la otra mayoría que ya lleva aquí bastante tiempo, la inversión está más que recuperada, aunque no cuesta nada hacer las cosas bien y avisar con tiempo suficiente para prepararte.

el autobus

Ahora estamos camino de Phnom Penh, 5 horas de viaje en un buen autobús, llegaremos sobre las 19:00, ya que salimos a las 14:00, para recorrer 200 km. Una vez en Phnom Penh cambiaremos de autobús y de compañía y a las 22:30 iniciaremos el camino a Siem Riep donde llegaremos sobre las 5:30 de la madrugada, es un autobús con camas, la mejor compañía de Camboya. Carina no se sentía a gusto yendo directamente desde Sihanouk Ville, decía que los autobuses no son muy seguros y como las mujeres tienen un sexto sentido y tampoco quería que hiciese el viaje de 12 horas, agobiada, nos venimos hasta Phnom Penh, para coger esta otra compañía que es la mejor de Camboya. Si estuviese yo solo posiblemente hubiese cogido el autobús directo.

Así que hoy toca meterse una «autobusada» como me dice Ángel. Por cierto, después de 3 meses sin ver una gota de lluvia, ahora mismo está cayendo una buena tromba de agua, que no sabéis cómo se agradece porque hoy el día estaba más que pesadísimo.

Nada más llegar a Phnom Penh nos dirigimos a las oficinas de la otra compañía que queríamos coger para continuar nuestro viaje. La sorpresa fue mayúscula cuando nos dicen que están completos los próximos tres días, hay tres autobuses nocturnos, a las 22:30, 23:00 y 23:30, por la mañana habíamos entrado en la página web y quedaban sitios en los tres autobuses; por lo que fue una desagradable sorpresa cuando nos dicen que esta todo lleno para los próximos tres días.

las camas del autobus

Gran cagada la nuestra porque con el fin de semana empiezan las celebraciones del año nuevo y hoy es sábado así que muchos locales empiezan hoy sus vacaciones, importante contratiempo al que nos enfrentamos, empezamos a buscar otras compañías y están todas llenas, además esta es la única que viaja de noche con un mínimo de garantías, así que de entrada ya teníamos que irnos como muy pronto mañana por la mañana, a parte de tener que buscar un hotel para esta noche.

Después de mucho rebuscar por Internet, Carina decidió ir a preguntar al hostel donde estuvo alojada la primera noche que pasó aquí cuando yo aún no había llegado de Laos, para ver si nos podían ayudar a encontrar algo; después de cinco llamadas le encontraron sitio en una compañía para mañana a las 8:30 de la mañana que inmediatamente reservaron. No era la mejor de las opciones pero el problema estaba medio resuelto aunque era una lástima tener que perder todo el día viajando.

Finalmente y debido a algún pequeño “milagro” quedaron dos sitios libres en la compañía con la cuál queríamos viajar. Le habíamos dicho al responsable que nos avisase si había alguna cancelación de última hora y efectivamente la hubo. Así que estas últimas líneas las estoy escribiendo tumbado en la cama del autobús.

La verdad que el autobús no está nada mal, me lo esperaba peor, se va muy cómodo y como conducen despacio no hay mucho ajetreo y se puede descansar. El autobús no puede pasar de 60 km por hora y para que los conductores respeten este límite los controlan por GPS desde las oficinas sabiendo a cada momento a la velocidad que va el autobús.

Nos vemos en Siem Reap…

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