Planificación del viaje

¿Planificamos o no planificamos nuestro viaje por el Sudeste Asiático? Sí planificamos, pero a grandes rasgos, hay que dejar algo para la improvisación, para la magia.

Nosotros recomendaríamos planificar a grandes rasgos los países a los que queremos ir y ya cuando estemos en cada país dedicar un par de días para planificar un poco el recorrido que queremos hacer en él.

Ese par de días que pasemos en cada país para planificarlo, nos servirá también de primera toma de contacto, con las costumbres, la moneda, horarios, comida, etc.

Esto también nos permitirá ahorrar tiempo posteriormente y sobre todo conocer de primera mano los medios de transporte y tener información in-situ de los sitios a los que queremos ir.

La forma de obtener información debería de venir de 4 fuentes principales y por este orden de importancia:

  • Experiencia de otros viajeros: es la más fiable y de la que más nos debería guiar. Es gente que ha hecho antes lo que nosotros vamos a hacer ahora y nos están contando su propia experiencia.
  • Blogs de viaje: antes de seguirlos a “pies juntillas” hay que fijarse en el año en el que están escritos para que la información no sea demasiado obsoleta. Deberían de tener un máximo de 3-4 años. Hoy en día casi todo el mundo escribe blogs y no nos será muy complicado encontrar blogs actualizados.
  • TripAdvisor: actualmente es la “biblia» de los viajes. Los propios viajeros escriben sus opiniones y evalúan los hoteles, restaurantes y sitios a visitar en cada país y ciudad. Para los que viajamos es una información más que útil.
  • Guías de viaje: tales como la Lonely Planet, Trotamundos, Guía Azul, Michelin, Guiarama Compact, National Geographic, Guía Visuales, Traveler, etc. Las recomendamos poco, por no decir que no las recomendamos en absoluto ya que en estas guías lo que nos encontramos es la opinión de una única persona.

De todos modos, elijamos la fuente que elijamos, nunca deberíamos quedarnos con una única opinión, todo lo contrario deberíamos contrastar cuantas más opiniones mejor. Por ejemplo, no dejar guiarnos por lo que nos comente un viajero o por lo que leamos en un único blog, aunque este nos guste mucho, siempre es recomendable contrastar o al menos leer y tratar de recaudar más de una opinión.

Por mucho que tengamos planeado un viaje siempre tenemos que dejar un margen para la improvisación o para un “repentino” cambio de rumbo. Hay que recordar que viajamos para “liberarnos” de las ataduras de la rutina diaria por lo tanto no deberíamos trasladar esa “planificación” al viaje que vamos a realizar.

Además siempre podemos descubrir un nuevo destino que no habíamos tenido en cuenta o que habíamos pasado por alto y que ahora decidimos ir a ver.