Pereybere y Grand Baie

Hoy queríamos visitar la otra playa del norte, la que dicen que es la mejor… íbamos a ver Pereybere y Grand Baie.

Cada día me doy más cuenta de lo afortunados que somos los gallegos y por extensión los españoles o al revés, como prefiráis, tenemos unas playas increíbles, de primerísima calidad. Ya he estado en unas cuantas que dicen “ las mejores playas de…” y sinceramente las nuestras no tienen nada que envidiarles, la única gran diferencia de verdad es la temperatura del agua, del resto, no hay queja.

pereybere y grand baie

Lo que pasa es que en otras partes plantan árboles y palmeras, mientras nosotros “plantamos” bloques de edificios, por lo que el entorno es más privilegiado y bonito en otras partes.

Pereybere es la mejor playa de la isla o una de las mejores (eso nos dicen)… no me podía creer lo que tenía delante de mi, tanto es así que nos fuimos como llegamos, sin ni siquiera probar el agua. Si esta playa es la mejor…, muy pequeña, llena de gente y nada que la hiciese tan especial, la arena como la nuestra, el entorno normalito, en fin.

Incluso para Carina que no está tan acostumbrada como puedo estar yo a ver playas, ella está más “especializada” en estaciones de esquí, tampoco está alucinando con las playas.

pereybere y grand baie

El medio de transporte que decidimos utilizar para viajar hoy, fue el autobús, ese que tanto me gusta a mi. Tardamos media hora en llegar desde el hotel a la playa. Pero igual que llegamos nos fuimos y decidimos irnos a la playa del primer día, Trou aux Biches, que nos había gustado mucho.

Antes paramos a comer en Grand Baie, este sitio es el más turístico de toda la isla, es una gran bahía de color azul, preciosa, pero llena de barcos, botes, lanchas y sin prácticamente playa, no entiendo como un sitio tan bonito pueden estropearlo con tanto barco.

El sitio elegido para comer no podía estar más acertado, un chiringuito de playa atendido por un tipo encantador, nos dejo una esterilla para que nos sentásemos en la arena debajo de los árboles, nos llevó la comida, vamos un servicio de primera clase.

Por si eso fuera poco, nos cobró de menos, pero no es que se equivocase, sino que lo hizo queriendo, nos regaló samosas, fruta de la pasión de postre cuando nos íbamos… de verdad que hay cosas que no acabo de comprender, hay comportamientos que todavía me siguen sorprendiendo, hay gente que te trata como “turistas” y tratan de aprovecharse todo lo posible; y sin embargo otros son todo lo contrario, tratan de agradarte lo máximo posible, ayudarte y hacerte todo mucho más fácil; esto hay que vivirlo para sentirlo y el encontrarte con este tipo de gente te recuerda el motivo por el que estás viajando. Nos sacamos fotos con él y le dejamos una muy buena propina.

hotel_desde_el_agua

Después de comer, ahora sí, nos fuimos para la playa del primer día, pero nos bajamos en la playa anterior para hacer el recorrido andando. Qué diferencia respecto al día de ayer, cuando estaba abarrotada de gente, ahora estaba casi vacía y para nada parecía la misma playa; lógico, es lunes y la vida de la gente volvió a la “normalidad” después de las vacaciones.

Ya en la playa, directos al agua, yo estuve como una hora, pero Carina me ganó por goleada, ella estuvo 2 horas. Nadando, haciendo fotos, disfrutando de las vistas, viviendo el momento… hasta nos cayó una pequeña tormenta muy agradable, y como aquí no hace frío es otro pequeño placer cuando llueve.

Una vez que empezó a anochecer nos volvimos andando por la playa hasta el restaurante donde íbamos a cenar, pero antes fuimos hasta la otra parte de la playa y descubrimos ahora si, una arena blanquísima y finísima, preciosa.

Después de la cena, vuelta al hotel del «amor» para pasar la última noche, mañana ponemos rumbo al sur…

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