Parc Mitsinjo

Queríamos que nuestra despedida de Madagascar fuese en un parque, así que decidimos irnos a uno que hay cerca de Tana y que es el único en el que puedes ver al indri indri, el lémur más grande que hay y el único que no tiene cola; y muy famoso por las “llamadas” que se hacen para “marcar” su territorio.

animales_en_Mitsinjo

La idea era hacer una visita nocturna al parque igual que en Lemure Forest Camp con Daniel (que fue nuestro primer y espectacular contacto con los animales) y al día siguiente por la mañana temprano  hacer la visita al parque y tratar de ver al indri indri.

Pero no elegimos el Parque Nacional de Andasibe sino que decidimos ir al Parc Mitsinjo, una reserva que se encarga de proteger y cuidar el entorno. Carina había leído muy buenos comentarios de ese parque así que no lo dudamos.

El Parc Mitsinjo es en realidad parte del Parque Nacional de Andasibe, pero es mucho más pequeño y de su conservación se encarga una comunidad, por lo que cuando visitas el parque también contribuyes a ayudar a la comunidad.

Fue el primer parque en el que prácticamente todos sus guías hablan inglés, por lo menos todos con los que tuvimos contacto lo hablaban.

Cuando llegamos dejamos las pocas cosas que traíamos en el hotel y nos fuimos a hablar con ellos para hacer la reserva nocturna. La entrada al parque está a un kilómetro del hotel, así que nos fuimos dando un pequeño paseo.

indri_indri_en_blanco_y_negro

Al llegar nos encontramos con Pierre, con el que estuvimos hablando un buen rato y con el que queríamos hacer las dos visitas porque su inglés era perfecto y traíamos muy buenas referencias de él a través de Internet; pero nos dijo que ya tenía turistas y que no podía ser, entonces le pedimos un guía inglés y no sabemos bien porqué motivo nos puso excusas para que lo hiciésemos con Richard que no hablaba inglés y apenas francés, pero nos decía que era bueno. Yo no las tenía todas conmigo pero accedimos.

Una de las ventajas del Parc Mitsinjo es que durante la visita nocturna, entras realmente en el parque, ya que en el de Andasibe te llevan por el borde de la carretera y nunca estás dentro del parque, pero aún así con Richard fue un desastre, como ya me suponía, no vimos prácticamente ningún animal y a parte de andar de la noche y escuchar todo tipo de sonidos (que tampoco estuvo mal del todo), apenas vimos un par de camaleones un poco lejos (que la verdad sea dicha, no se como consiguen verlos). La visita dura 90 minutos, pues el tal Richard nos tuvo 60 y los 15 últimos por la carretera, y que al terminar nos dijo, ahora yo continúo a mi casa y vosotros os volvéis al hotel.

Claro, el cabreo fue grande. Así que al día siguiente Pierre nos consiguió un magnífico guía que hablaba inglés, Herman y la visita que debía durar 3 horas duró casi 4 horas y también pagamos menos por esta segunda visita. Claramente le expliqué que si venimos a una reserva privada en lugar de ir al Parque Nacional es para ayudar a la comunidad en lugar de que el gobierno se lleve el dinero, así que de tomarnos el pelo nada. Posteriormente nos enteramos de que Richard no era un buen guía y de alguna cosa más. Marie la dueña del hotel en el que estábamos hospedados y que llevaba 25 años siendo guía nos contó algunas cositas.

parc mitsinjo

La visita con Herman fue genial, nos contó muchísimas cosas y estuvimos más de dos horas “conviviendo” con una familia de ingri ingri. En el Parc Mitsinjo hay varias familias, pero una especialmente no se asusta con los humanos, está acostumbrada a su presencia, así que con ellos estuvimos todo el tiempo, los vimos comer, saltar de árbol en árbol, jugar, incluso marcar el territorio. Esta fue, sin lugar a dudas, la mejor experiencia del día.

La familia de indri indri estaba compuesta por 5 miembros, el padre, la madre y 3 hijos. Muy, muy curiosos estos animales. Viven 70 años, tienen un hijo cada 3 años, la gestación dura 6 meses, los machos solo tienen una hembra, es más si alguno de la pareja (macho o hembra) muere, se quedan solos, no buscan otra pareja.

La edad para tener hijos es desde los 17 años hasta los 40 años aproximadamente. Los hijos están con los padres hasta los 7 años, después empiezan a buscar su pareja. Pesan entorno a los 12 kilos y solo comen hojas frescas de los árboles y a diferencia de los monos que arrancan la rama y luego se comen las hojas, éstos animales comen las hojas sin romper la rama, por lo que en el futuro pueden volver al mismo sitio a comer. Tienen un depredador que es el zorro, por eso siempre están en los árboles, pero como el zorro puede subir, duermen cada noche en un árbol distinto (alucinante). Una vez cada 3 meses aproximadamente, bajan de los árboles para comer tierra, lo hacen para conseguir minerales que no obtienen al comer solo hojas de los árboles, pero lo hacen por muy poco tiempo por temor al zorro.

Nunca han encontrado ningún indri indri muerto, ni siquiera su esqueleto, no saben realmente que pasa cuando mueren, ni que hacen con el cuerpo, ni nada de nada.

indri_indri

En cuanto Herman los descubrió, nos pusimos a seguirlos y de repente, serían como las 8 de la mañana, empiezan a emitir unos chillidos increíbles y nosotros estábamos debajo de ellos, así que nos pilló en medio. Una maravilla de momento, único. Herman nos contó que lo hacen para marcar su territorio y sus chillidos se oyen a 3 kilómetros de distancia, o sea que imaginaros como suenan a solo unos metros. En la distancia pudimos oír como los otros grupos les respondían. También nos contó que cuando no saben donde están esperan a que emitan los sonidos para descubrirlos, pero que esto solo ocurre por la mañana, por la tarde no lo hacen.

Fue fantástico todo lo que nos contó Herman durante esas más de dos horas que estuvimos siguiendo a la familia de los indri indri, fue como un documental de la 2 pero en vivo y en directo, Herman explicándonos como son éstos animales y al mismo tiempo viéndolos actuar y comportarse en su entorno natural y no a través de una pantalla de televisión; estábamos tan cerca que incluso un par de veces casi nos orinan y “lo otro” encima, jajajajaja.

Son unos animales super habilidosos, yo me atrevería a decir que incluso más que los monos, muchas veces parecían humanos con las posiciones que adoptaban para comer sobre las ramas, divertidísimas, se tumbaban sobre una de las ramas, con una mano se sujetaban a otra de ellas, con un pie a otra y con el otro pie a otra, con la mano que les quedaba libre se acercaban la rama de la que querían comer las hojas.

parc mitsinjo

Fantástica mañana con Herman y con la familia de indris indris, aprendimos muchas cosas y disfrutamos todavía más.

Para la vuelta cogimos el último taxi brousse de nuestro maravilloso viaje por Madagascar, las últimas 4 horas que pasaríamos en él, os prometo que los echaré de menos. Al llegar a Tana y como paramos en una estación de autobuses que estaba lejos del centro, Carina tuvo la genial idea de coger un taxi “be”.

El taxi “be” es el “hermano” pequeño del taxi brousse, ya que es lo mismo pero para moverse solo por la ciudad. Si en el taxi brousse entra el doble de gente de la que cabría, en el taxi “be” lo hace el triple. El taxi be es solo carrocería, no hay ni siquiera un solo elemento de plástico en el coche, nada, por dentro únicamente ves la carrocería y los asientos, pero menudos asientos, el cuadro de mandos tampoco existe, solo carrocería. Alucinante, claro a estas alturas ya no nos asustó.

Maravilloso final de viaje. Cuanto te voy a echar de menos Madagascar, jamás pensé que diría esto.

Nos vemos en el siguiente destino… Dubai

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