El canal de Pangalanes

El canal de Pangalanes consta de ríos naturales y lagos artificiales, mide 675 km de longitud y fue construido desde 1896 hasta 1905 por los colonos franceses para transportar todo tipo de materiales y productos hasta Tamatave. Hoy en día es usado solamente por los pescadores y el turismo.

canal de Pangalanes
pueblo pesquero

Lo primero que se nos vino a la mente cuando nos hablaron del canal de Pangalanes fue Inle Lake en Birmania (Myanmar) y claro, no hay ni punto de comparación, por lo que para mi fue un poco decepcionante.

Los pirogues son básicamente troncos de madera vaciados por dentro; en estas “barcas de madera” salen a pescar y también las hacen para el turismo, en las que meten hasta a 10 personas en temporada alta, hoy estuvimos solos Carina y yo.

El recorrido es muy básico, primero te llevan a ver el canal artificial construido por los colonos franceses y después hacen un pequeño “tour” en el que ves un pueblo pesquero y una destilería de aceite, donde te explican como hacen el aceite en un rudimentario alambique, algo muy sencillo. Para todo eso 5 horas porque elegimos medio día, sin comida.

niños_del_pueblo_pesquero
niños del pueblo pesquero

Una vez más el pueblo pesquero me impresionó por como viven en él y sobre todo cuando nos explicó que en temporada de lluvias y especialmente con los ciclones, el agua sube hasta 3 metros y tienen que abandonar las casas.

Los tejados de las casas están hechos con las hojas del árbol llamado «traveller’s tree» (árbol del viajero) y que tienen que cambiar cada 3-4 años; las paredes les duran 5-6. Es decir, cada 5 años aproximadamente tienen que estar haciendo casas nuevas.

Me volvió a llamar la atención, la cantidad de niños pequeños que había y en concreto 2 niñas que no tendrían más de 4 años y que cargaban con sus hermanos pequeños en brazos como si fueran sus madres.

Cuando ya nos volvíamos, primero empezó a llover y luego a diluviar, estaba todo totalmente cerrado y tenía pinta de no parar en horas, pero a la media hora dejó de llover; menos mal que la pirogue estaba cubierta y aunque nos mojamos no fue demasiado.

canal de Pangalanes
construyendo una pirogue

La idea inicial era hacer el viaje solo de ida y a la vuelta quedarnos en el otro hotel que tienen Gerard y Patricia en la playa; ella nos había dicho que generalmente el recorrido llegaba hasta allí. Pero no pudo ser, nuestro guía nos dijo que hasta allí iban cuando era el día completo y nosotros solo teníamos medio día.

Así que nos volvimos al pueblo y decidimos llamarlos para explicarles que no podíamos ir, para nuestra sorpresa nos dijeron que vendrían a buscarnos, el hotel está a media hora, lo que para ellos significaba una hora de viaje (ida y vuelta)… más que encantadores!!

La Vanille Beach es su sueño, el hotel que tienen ahora en el centro del pueblo es alquilado; con el tiempo se compraron un terreno en la zona de la playa y poco a poco están levantando el hotel, ya tienen construidos 8 bungalows y el restaurante, llevan 7 años construyéndolo y ya lo usan como hotel, aunque siguen aumentando el número de bungalows.

En un futuro no muy lejano quieren dejar el alquiler y dedicarse solo a este. A nosotros nos encantó, además a unos cuantos metros de la orilla hay unas rocas que hacen de barrera natural, así que puedes bañarte en el mar, maravilloso!! De todas formas y para ser sincero está un poco lejos del pueblo y sobre todo ahora en temporada baja, que no hay clientes, estás un poco aislado.

cenando_en_la_vanille_beach
cenando en la Vanille Beach

Después de enseñarnos uno por uno todos los bungalos, construidos con muy buen gusto por cierto, nos prepararon una cena de lujo, sentados frente al mar y casi sobre la arena de la playa, con una espectacular “música” de mar de fondo. Al terminar nos venimos todos para el hotel.

Un gran día en Manakara.

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